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domingo, 11 de septiembre de 2011

DECLARACIÓN DE LIMA

POR LA VIGENCIA Y PRESERVACION DE LA DEMOCRACIA
Los Ex Presidentes Vicente Fox, de México; Jaime Paz Zamora, de Bolivia; Carlos Mesa, de Bolivia; César Gaviria, de Colombia; Ernesto Samper, de Colombia; Fernando de la Rúa, de Argentina; Rodrigo Borja, de Ecuador; Gustavo Noboa, de Ecuador; Martín Torrijos, de Panamá; Nicolás Ardito Barletta, de Panamá; Antonio Saca, de El Salvador; Hipólito Mejía, de República Dominicana; Alejandro Toledo, de Perú; y José María Aznar, de España; reunidos en la ciudad de Lima, en la Sexta Cumbre de Ex Presidentes de America Latina, para conmemorar el Décimo Aniversario de la Carta Democrática Interamericana,
DECLARAMOS
1. La Carta constituye el instrumento mas avanzado que existe en el ámbito internacional para resguardar la institucionalidad democrática, el Estado de Derecho, las libertades fundamentales, la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión e información, frente a situaciones que pudieran constituir una interrupción abrupta, erosión o amenaza de regímenes democráticos o una grave alteración de la institucionalidad democrática.
2. Los Ex Presidentes somos conscientes que la alteración del orden democrático no sólo se produce cuando se afecta el legítimo ejercicio del poder por parte del Ejecutivo, sino cuando se afecta la independencia o el legítimo ejercicio de los poderes Legislativo y Judicial.
3. La Carta constituye una garantía al derecho a la democracia de los pueblos a través de un sistema colectivo de seguridad democrática que autoriza una acción conjunta en contra de los gobiernos usurpadores de la voluntad popular o de aquellos que habiendo sido electos con legitimidad democrática se tornan en inconstitucionales y dictatoriales.
4. La aplicación de la Carta, en algunos casos, ha mostrado su eficacia y validez, pero al mismo tiempo indica que cuando no existe una decidida voluntad política de los gobiernos para accionar los mecanismos de acción colectiva, a favor de la preservación de la institucionalidad democrática, pueden enfrentarse limitaciones que atentan contra su aplicación efectiva.
5. Alentados por la presencia generalizada de regímenes democráticos en la Región, los ex mandatarios, instamos a los gobiernos para propiciar una acción concertada con la finalidad que la aplicación de la Carta no se vea limitada en coyunturas donde la voluntad política de los Estados miembros de la OEA no sea la suficiente para asegurar su eficacia. Al mismo tiempo, los Ex Presidentes hemos decidido, desde la Sociedad Civil, comprometernos en la eficaz aplicación de la Carta Democrática Interamericana.
6. Los Ex Presidentes hemos acordado impulsar las siguientes iniciativas dirigidas a preservar y defender la democracia en la Región, contribuir a la aplicación eficaz de la Carta Democrática Interamericana y elevar la calidad de la institucionalidad democrática hemisférica. En tal sentido,
DECIDIMOS:
Constituir, en el marco del Centro Global para el Desarrollo y la Democracia, y como aporte de la Sociedad Civil, un mecanismo de observación y monitoreo de los avances y promoción de los principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana de su aplicación y de alerta temprana en los casos de alteración de la institucionalidad democrática en los países de la Región, con la finalidad de coadyuvar a los esfuerzos que en ese mismo sentido realizan las organizaciones regionales y subregionales.
El mecanismo tendrá una Secretaría Técnica encargada del desarrollo de mecanismos e indicadores que permitan la evaluación y el monitoreo. Con base a las recomendaciones de la Secretaría Técnica los Ex Presidentes se reunirán para deliberar y, en su caso, actuar en consecuencia.
RESPALDAMOS:
Las múltiples iniciativas dirigidas a establecer en la OEA un mecanismo de seguimiento y evaluación de la institucionalidad democrática en los Países Miembros que incluya la revisión por pares de países.
Lima, 11 de Setiembre de 2011.

La Biblia y la justicia, ¿a secas o social?

La Biblia y el mundo moderno
Guillermo W. Méndez (1955- ).

Teólogo guatemalteco. Educado en Guatemala y Estados Unidos. Maestría en Teología, Seminario Teológico de Dallas, 1982; Maestría en Ciencias Sociales UFM, 1994. Suma Cum Laude. Diploma de excelencia docente, Facultad de Ciencias Económicas, URL, 1995. Ha investigado sobre Derecho, Economía y Política. Autor de "Una vida con responsabilidad",(2005)
lunes 22 de agosto de 2011
Después de revisar diccionarios bíblicos sobre el concepto de justicia y las aproximaciones de los diversos vocablos, sus campos semánticos y sus significados, tengo la creciente impresión de que, como suele suceder en varios idiomas, la idea de justicia es siempre comunitaria. Es más, se nos sugiere en la revisión del material que el concepto individual de justicia no existe excepto cuando se aplica a la fuente de la justicia, Dios. Si eso es cierto, hay varias implicaciones que nacen de esa observación.

La primera es que la idea de justicia “social” es una redundancia y un sin sentido, al aplicarla a la idea bíblica de justicia, en tanto y en cuanto, la Biblia no conoce otra idea de justicia que aquella que tiene proyección dinámica hacia el prójimo.

Se trate de la justicia del derecho “no tuerzas el derecho”, o de “La justicia, la justicia seguirás” (Dt. 16:19,20) siempre va de un ser humano a otro. La justicia es sinónimo de salvación en Isaías 40 al 55, y esa comparación subraya el carácter comunitario de ella.

La segunda idea que surge de esta observación es que la justicia social no subraya la equidad sino la niega en tanto requiere una autoridad que determine casuísticamente lo que se debe dar a cada quien. Sum cuique, a cada quien lo suyo, rezaba el dictum distributivo aristotélico. ¿Quien determina que honores deben darse a cada quien? ¿Quién estipula qué bienes deben entregarse a cada quien? La falta de equidad autoritaria de un monarca.

En la Biblia la justicia como equidad tiene un papel muy importante. Es decir, “no hace acepción de personas” (Dt. 15:19; Dt.23:3,6;). http://eticaderechoylibertad.blogspot.com/2009/09/la-igualdad-economica-de-hoy-y-los.html

La tercera idea es que en la justicia distributiva la autoridad, el poderoso o el fuerte, quien generalmente sesga el resultado de la justicia social, no prevalece en la Biblia. La justicia no es opinión de mayorías (Ex. 23:2; Jer. 22:3). Al contrario, que la causa de los débiles triunfe, esa es la medida de la justicia (Pr.31:9). En la justicia social, la de la autoridad arbitraria, no es difícil que triunfe el poderoso, o los que son más, o los que tienen más poder (Am. 2:6).

Otro punto, es que no se debe confundir la remuneración oportuna (Lv.19:13), con remuneración justa. En ningún lugar se dice que exista tal cosa como remuneración justa, lo que se subraya es que es justicia pagar la remuneración en el tiempo convenido (Stg. 5:1-6). Tampoco se debe confundir la balanza y medida justa con el precio justo. En ningún lugar en la Biblia se menciona tal cosa como un precio justo, la justicia esta en respetar las medidas. El truco no estaba en el precio, el truco estaba en dar menos de lo pactado, distorsionando pesos y medidas, perversamente.

Un punto mas, producto de estas observaciones es que la justicia es individual solo en cuanto a su medida suprema. Dios es la fuente de la justicia “Los cielos declaran su justicia porque Dios es juez” (Sal. 50:6). “Los juicios de Jehová son verdad, todos justos” (Sal. 19:9b). Hay un factor de orden textual que los hombres ponen de lado para introducir sus razonamientos sobre la justicia, ese factor textual subraya que la justicia de Dios se aprende en la Biblia (Sal. 19:7-10; 119:142).
Este sentido dinámico de justicia es importante distinguirlo del aparentemente más estático “righteousness” del inglés. Da, éste último, la idea de un estado o vivencia que se proyecta más que de una convivencia que se debate y se configura con la obediencia de cada día. Hacer justicia y misericordia son conceptos dinámicos y ciertamente muy parecidos.

LA BIBLIA Y LA JUSTICIA SOCIAL

Sin duda, la Biblia es el gran tema de la justicia social. En el Antiguo Testamento lo que se refiere a las actitudes hacia los grupos desfavorecidos: pobres, las viudas, los huérfanos y los extranjeros, durante la cosecha, los israelíes deben dejar un poco a ellos (Dt.24 :19-21). Préstamos con interés está prohibida (Ex.22: 25).

Todas las personas, incluidos los esclavos y los inmigrantes tienen derecho al descanso en el Sábado (Ex.23: 12). Los esclavos no deben ser tratados con el rigor (Lv.25 :39-43). Existe un claro vínculo entre la pobreza y la opresión: Dios llama a los hebreos que recordar que un día fueron esclavos (Dt.26 :5-8). El Dios del Éxodo interviene en nombre de los pobres y los oprimidos que son su gente.

El mensaje de los profetas era muy explícito: "para buscar justicia, acabaí con la opresión" (Is.1: 17). Los profetas clamaban contra los ricos y poderosos que oprime a los pobres , y si indgnaram con más fuerza contra una religión separada de la justicia (Os.8: 13), (Am.5: 15, 21:25), (Mq.6: 6 -8), (Is.58 :1-11; ...) Dios acepta o rechaza el culto de Israel como su preocupación por los pobres. Incluso la oración no puede sustituir a la ayuda a los pobres (Is.1 :15-17).

En Israel es relativamente rico en Séc.VIII antes de Cristo, la pobreza no fue accidental. La prosperidad de los ricos descansado en gran medida de la explotación y el maltrato de los pobres, a través de un sistema jurídico que favorecieron a los ricos, el control de los monopolios, las restricciones sobre el comercio, los salarios injustos y el aumento de los precios no razonables. Muchas personas pobres perdieron sus tierras para los grandes propietarios.

Un poco más tarde, Ezequiel censura por parte de los ricos sin escrúpulos acumular propiedades con fines especulativos (Ez.22: 29). Muchos Salmos describen Dios juzgar al mundo con justicia (SL. 96:13, 97:6, 98:9). Su deseo es que la justicia y la paz si beso (Sl.85: 10,11). Que hace justicia a los oprimidos "(Sl.146: 7). Ya en el Nuevo Testamento, el ministerio de Jesús trae buenas noticias a los pobres, anunciar un jubileo (Lc.4 :16-19). En el año de jubileo, cada 50 años, la deuda debería ser perdonado, los esclavos liberados y devueltos a los dueños de propiedades que habían perdido a causa de algunas deudas.

Dios en Cristo, se convirtió en pobre, la elección de los débiles, como dice Pablo, para confundir a los poderosos (ICor.1 :26-29). El reino de Dios, dice Jesús, es dado aos pobres y los ricos, si se convierten. Este reino inaugura una nueva relación: con Dios y con los demás. Habra un cambio de valores tradicionales en este ámbito, por lo que la primera en el reino son los que sin ningún tipo de posición en la sociedad.

Los pobres no están bienaventurados por causa de su pobreza y miseria, o que son mejores que otros, sino porque reconoce sus necesidades delante de Dios (Mt.5 :3-11, 11:5, Lc 6:20) . Para los ricos inconverso, el evangelio es una mala noticia, no la buenas noticias. De este modo, Jesús pide al hombre rico, con su excesivo amor por el dinero y el poder, que venden sus propiedades y donar a los pobres, a tener un "tesoro en el cielo".

Y ese discurso es más fácil para un camello pasar por la parte inferior de una aguja que un rico entrar en el reino (Mt.19 :16-30). Por lo tanto, no es sorprendente que los pobres, los marginados y los excluidos lo escuchó con tanta satisfacción. Ha participado en festivales con la gente sin reputación, para desafiar, con su comportamiento, las instituciones religiosas y sus dirigentes.

Estos líderes se escandalizan por el hecho de que este Mestre llegó a Nazaret, una ciudad oscura y olvidada. El reino de Dios no es algo que esperar pasivamente, antes de ayudar a que esto reino suceda. Hay aquí un misterio: Hay que sembrar la semilla, Dios da el don de la vida, de modo que podemos aprovechar. Él nos llama a ser co-redentor con él. Carecían de lo vino en Caná y Jesús pidió la cooperación de los agentes, y al mismo tiempo, el vino se producido.

Hoy en día, la falta de empleo, oportunidades, la libertad, las casas, la esperanza y la justicia. Si no llenar las tallas, no hay milagros también. Las Epístolas están llenos de advertencias sobre el cuidado de los pobres. Por ejemplo, Gálatas 2:10, Santiago 2:5-7: 5: 1-6; IJoão 3:17, ITimóteo 6:17-19. La codicia es un pecado capital y una forma de idolatría (ICor.5: 10-11, 6:10). La Biblia no condena la desigualdad de los bienes en sí mismo. Alégrate con Jesús en Galilea y ha banquete con sede en el Gólgota. Paul experimentado tanto la prosperidad como la pobreza.

Lo que la Biblia condena es la indiferencia de los ricos a los menos favorecidos. Tenemos que bendecir a los pobres, sino como Dios nos bendijo, que es bastante libre, sin intereses. El objetivo de la justicia divina no es la igualdad, pero la paz: "Y el efecto de la Paz y la Justicia será el funcionamiento de la justicia y seguridad para siempre" Isaías 32:17.
Publicadas por Luis Cappeletti

El evangelio de Jesús y los evangélicos en la política partidaria

9 de junio de 2011
Herbet A. Bonilla Opinión
*Sociedad protestante Soli Deo Gloria
sociedadprotestante@gmail.com


Dentro del escenario político vamos identificando algunos actores evangélicos que buscan cómo afirmarse públicamente, con el fin de colocarse en algún espacio de poder dentro del ámbito nacional.
Si bien la participación de evangélicos en la política partidaria refleja una cierta apertura al ámbito no estrictamente espiritual, no obstante, se observa en la práctica de estos líderes, marcadas debilidades y desatinos debido a que no cuentan con un proyecto de sociedad que encarne de modo radical las aspiraciones más profundas de la vida humana.
La participación de algunos evangélicos -sobre todo pentecostales- ha mostrado:

Primero, una profunda carencia de formación política coherente y consistente que les permita actuar con autonomía de criterio. Casi todos han incursionado a tientas teniendo como fin único la apropiación de algún espacio de poder.
Segundo, una visión corta de su participación provoca ser arrastrados por el vaivén de los oportunismos de personas que sí tienen experiencia política, y los usan para sus propios fines. Tercero, al no tener nada que ofrecer, lo único que hacen es plegarse a los programas de los partidos, quedando a merced de lo que quieran ofrecer las cúpulas partidarias, y cuarto, los evangélicos en la política carecen de un programa político que los posicione en el escenario y los diferencie de otros actores.
¿PARA ESO Y POR ESO PARTICIPA UN EVANGÉLICO EN POLÍTICA?
Pareciera que todo se reduce a sumar votos para entrar en el juego del costo beneficio. Voto versus beneficio. Si nos remitimos a las bases evangélicas solo para garantizar votos, a cambio de ayudas individuales, entonces esto refleja toda una pobreza en conocimiento político.
¿Será que los evangélicos no tenemos ningún proyecto que remita a las aspiraciones más radicales de la sociedad? A los evangélicos que quieran incursionar y los que ya están en la política deberán tomar muy en serio la necesidad de entrar en un proceso de formación política para no ser vergüenza de quienes los escuchamos en diferentes medio, pero como exigencia radical y primordial sencillamente deberán volver a nuestro apelativo de evangélico, pero en el sentido de convertirnos y apropiarnos del evangelio Jesús como proyecto de vida, como única manera de discernir a través del decir y actuar de Jesús las pistas necesarias para un proyecto de sociedad.
JESÚS NOS INTERPELA CON SU PROYECTO

Jesús inaugura su programa de predicación del evangelio centrado en un mensaje central la del “Reino de Dios se ha acercado, cambien y conviértanse al evangelio”, el reino de Dios afecta primeramente a las personas y les exige un acto de conversión, es decir que cambien sus modo de pensar, de actuar y esto supone una revolución interior.
Estas transformaciones de las personas en su modo de pensar, de actuar, intenta llevar a los hombres y mujeres a decidirse por el nuevo orden que inaugura Jesús con su propia actitud y práctica. De ahí que Jesús coloca en el centro de su preocupación al ser humano y la liberación de su conciencia oprimida. Ningún esquema de ley puede cuartar las libertades e igualdades de todas las personas. Para Jesús en el nuevo orden debe reinar la libertad y la igualdad fraterna.
En el proyecto de Jesús los hombres y mujeres deben entrar en un nuevo comportamiento basado en el amor sin discriminación. Hacer del amor la norma de vida y de conducta moral es algo dificilísimo para el hombre y la mujer que siguen su propia lógica. Es más fácil vivir dentro de la ley y de unas prescripciones que todo lo prevén y determinan. Difícil es crear para cada momento una norma inspirada en el amor. El amor no conoce límites. Exige fantasía creadora. Sólo existe en el dar y ponerse al servicio de los otros. Y sólo dando se tiene. Esa es la «ley» de Cristo: que nos amemos los unos a los otros como Dios nos ha amado. Ese es el único comportamiento del hombre nuevo, libre y liberado por Cristo e invitado a participar del nuevo orden.
¿ES POSIBLE, ORIENTAR CON ESTAS NORMAS, LA SOCIEDAD?
Algunos piensan que este programa de Jesús es impracticable para el individuo, para la familia y para la sociedad. Jesús no vino a traer una ley más radical y severa, sino un evangelio que significa una prometedora noticia: no es la ley la que salva, sino el amor. La ley posee sólo una función humana de orden, de crear las posibilidades de armonía y comprensión entre los hombres y mujeres. El amor que salva supera todas las leyes y convierte todas las normas en absurdas.
El amor que Cristo exige supera la idea de justicia. La justicia, en su definición clásica, consiste en “dar a cada uno lo que es suyo”. Lo que supone evidentemente un sistema social previamente dado. Así en la sociedad esclavista dar a cada uno lo que es suyo consiste en dar al esclavo lo que es suyo y al señor lo que es suyo; en la sociedad burguesa, dar al patrón lo que es suyo y al operario lo que es suyo; en el sistema neocapitalista, dar al magnate lo que es suyo y al proletario lo que es suyo.
En el Sermón de la Montaña, Cristo, con su predicación, rompe radicalmente ese círculo. La justicia que él predica no supone la consagración y legitimación de un statu quo social, levantado sobre la discriminación entre los hombres y mujeres.
El anuncia una igualdad fundamental: todos son dignos de amor. ¿Quién es mi prójimo?, he ahí una pregunta equivocada que no debe hacerse. Todos son prójimo de cada uno. Todos son hijos del mismo Padre y por eso todos son hermanos. De ahí que la predicación del amor universal represente una crisis permanente para cualquier sistema social y eclesiástico. Cristo anuncia un principio que pone en jaque todo el fetichismo y la subordinación deshumanizante de cualquier sistema, social o religioso. Por eso, las normas del Sermón de la Montaña presuponen el amor, el hombre nuevo, liberado para cosas mayores: «Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos» (/Mt/05/20).
Urge una mudanza de vida y una transformación en los fundamentos de la vieja situación. No solo es el dar a los pobres sino posibilitar que los pobres cambien su forma de pensar y de actuar El pobre no utilitarista sino como centro de la preocupación de Dios.
Jesús no sigue los convencionalismos de la estratificación social sino que actúa soberanamente. No respeta la división de clases. Habla con todos. Busca contacto con los marginados, los pobres y despreciados. A los que se escandalizan les grita: «No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores. Los sanos no precisan médico» (Mt 11,19). Conversa con una prostituta, acoge a gentiles (Me 7,24-30), come con un gran ladrón, Zaqueo; acepta en su compañía un usurero que después lo traiciona, Judas Iscariote; tres ex guerrilleros se convierten en discípulos suyos y permite que las mujeres lo acompañen en sus viajes, algo inaudito para un rabino de su tiempo. Los piadosos comentan: «Ahí tenéis a un comilón y un borracho, amigo de los publicanos y pecadores» (Mt 11,19). Seculariza el principio de autoridad. Las autoridades constituidas no son sin más representantes de Dios: «Lo del César devolvédselo al César y lo de Dios a Dios» (Mt 22,21). 13,32). La autoridad es una mera función de servicio: «Sabéis que los jefes de las naciones las gobiernan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor» (Mt 20,25). No tiene ningún apego a las convenciones sociales: «Los últimos serán los primeros y los primeros los últimos» (Me 10,31) y «los publicanos y las rameras os adelantarán en el reino de Dios» (/Mt/21/31). ¿Por qué? Por su situación de marginados del sistema sociorreligioso judío son más aptos para oír y seguir el mensaje de Jesús. No tienen nada que perder, pues nada tiene, o nada son socialmente. Sólo deben esperar. El fariseo, no. Vive asentado en el sistema que creó para sí: es rico, tiene fama, tiene religión y está seguro de que Dios se halla de su lado.
UN PROGRAMA BASADO EN EL EVANGELIO ¿DEMASIADO RADICAL?
Un programa de sociedad basado en estos valores, del evangelio predicado y practicado por Jesús, requiere verdaderamente una conversión de quienes lo propongan. ¿Será que nadie se atreve a promover un programa basados en el evangelio por que les parece demasiado radical? Pero ¿No buscamos un programa radical para transformar la vida de hombres y mujeres de tal manera que crezcan y se realicen en todo su sentido? O solo buscamos nuestro propio beneficio. Hay que aprender de Jesús que a costa de su propia seguridad propuso un programa radical de transformación de la vida ¿Será que el evangelio de Jesús es muy peligroso para orientar nuestra practica? Así todo evangélico que aspira entrar en el juego político deberá preguntarse ¿Qué evangelio funda mi práctica política? ¿El evangelio de Jesús o mi propio evangelio?

95 Tesis sobre el estado de las Iglesias Evangélicas

INTRODUCCION
El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero hizo un intento de desatar una discusión pública sobre el estado de la iglesia de sus tiempos, y de proponer algunas reformas. El resultado fue mucho más radical de lo que él se habría imaginado: en vez de reformar la iglesia, se originó un gran movimiento en oposición contra la iglesia; mientras la iglesia católica se negó a reformarse.
En nuestros tiempos, las iglesias evangélicas a su vez están en la necesidad de ser reformadas. ¿Escucharán ellas esta vez el llamado del Señor; o repetirán la historia, actuando como en aquel entonces actuó la iglesia católica?
Muchas de las observaciones hechas en las tesis siguientes, provienen de mi propia experiencia en las alturas de Perú; la situación puede ser diferente en otros entornos culturales. Sin embargo, recibí también reportes parecidos de lugares tan diferentes como Norteamérica, Europa, y Africa, que indican que algunos de los males descritos se extienden en las iglesias a nivel mundial.
La mayoría de las siguientes tesis son una simple comparación de la iglesia del Nuevo Testamento, con las iglesias evangélicas de hoy. Haciendo esta comparación con los ojos abiertos, ¿cuán lejos estamos de ser la iglesia que Dios quiere?
NOTAS ACLARATORIAS
- En estas tesis aparece con frecuencia la expresión "las iglesias evangélicas hoy, en general..." - Estoy consciente de que existe una gran diversidad de iglesias evangélicas. Una iglesia particular puede no ser afectada por algunos de los puntos mencionados. Sin embargo, estamos todos en la obligación de examinarnos ante la Palabra de Dios.
- Este documento fue escrito no como una base elaborada de enseñanza, sino con el fin de impulsar la intercesión, y una discusión amplia. Como tal, el documento se encuentra todavía en un estado provisional, y varias partes pueden requerir revisión. Su publicación estaba provista para una fecha posterior; sin embargo, llegué a la convicción de que este mensaje es urgente y por tanto debe ser publicado lo más antes.
COMUNICACIÓN EN INTERNET
Comentarios al autor pueden enviarse a la dirección de correo electrónico: hijos@altisimo.net




LECTURAS RELACIONADAS:
Se recomiendan también los siguientes recursos de internet, relacionados con los asuntos planteados aquí:
Andrew Strom, "Los secretos de la iglesia temprana"
Martín Lutero - algo que podemos aprender de su vida
John Wesley, "El casi-cristiano"
(Enlace externo) Arthur Katz, "Un manifiesto apostólico"
COMENTARIO POSTERIOR
Mayo de 2009): Tres años después
Han pasado tres años desde la primera publicación de estas tesis. La primera publicación causó que el instituto "bíblico" donde yo trabajaba antes, rompiese públicamente sus relaciones con mi persona. (Pongo "bíblico" entre comillas porque ya no puedo ver mucho de bíblico allí.) Aunque les pedí tres veces que fundamentasen su decisión con las Escrituras, no me dieron ninguna razón. Aun en una reunión posterior no pudieron presentar ningún argumento bíblico contra alguna de mis tesis. A pesar de ello, nunca revocaron su rompimiento de relaciones.
De la misma manera reaccionó la iglesia católica de la Edad Media contra Lutero: Se negaron a disputar con él con argumentos bíblicos. En lugar de ello, le presionaron con medidas políticas para que se retractase; y cuando Lutero mantuvo su posición, lo excomulgaron. Nunca pudieron refutarle desde la Biblia.
He recibido las mismas reacciones de otros pastores evangélicos: se enojaron, me agredieron con palabras, llamaron mis tesis "basura" - pero ninguno hasta hoy presentó un solo argumento fundamentado en las Sagradas Escrituras. (Tengo que añadir, que algunos también se alegraron y me dieron la razón. Pero son una pequeña minoría y por lo general no se atreven a impulsar un cambio.)
Quizás tengo que conceder, a favor de ellos, que no comprenden lo que significa "tesis". En los tiempos de Lutero no había malentendidos acerca de esta palabra. "Tesis" significa "una propuesta para ser discutida". Esto es lo que son mis tesis, ni más ni menos. Pero las iglesias evangélicas hasta hoy evadieron esta discusión, de la misma manera como la iglesia católica evadió toda discusión abierta con Lutero.
Todas estas reacciones confirman solamente la conclusión principal de estas tesis: Las iglesias evangélicas actuales no son mejores que la iglesia católica en los tiempos de Lutero.
Así que vuelvo a mi Señor como aquel hombre en la parábola: "He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?" (Luc.13:7) - Las iglesias evangélicas de verdad se han convertido en higueras estériles, que solamente inutilizan la tierra (dando mal testimonio del Señor, de manera que la gente no quiere escuchar el evangelio.) - "El entonces, respondiendo, le dijo: 'Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.'" - El Señor tiene mucha paciencia. En nuestros días también, El declara un año de "abonar esta higuera estéril y cavar alrededor de ella". Pero no abusemos de la paciencia del Señor. Vendrá el día cuando El va a cortar irrevocablemente esta higuera, si es que sigue negándose a dar fruto de arrepentimiento.

CONTENIDO
I) Sobre la interpretación de la Biblia (No. 1 a 3)
II) Sobre el nuevo nacimiento (No. 4 a 11)
III) Sobre la evangelización (No. 12 a 22)
IV) Sobre la santidad (No. 23 a 35)
V) Sobre algunos aspectos del funcionamiento de la iglesia (No. 36 a 44)
VI) Sobre el liderazgo de la iglesia (No. 45 a 62)
VII) Sobre cosmovisión cristiana (No. 63 a 67)
VIII) Sobre educación cristiana (No. 68 a 73)
IX) Sobre la preparación para el ministerio (No. 74 a 83)
X) Sobre avivamiento (No. 84 a 95)
Conclusión

95 TESIS

I) Sobre la interpretación de la Biblia
1. La Biblia, en sus manuscritos originales, es la Palabra de Dios inspirada, inerrante, e infalible.
- Aunque las iglesias evangélicas hoy, en general, mantienen esto en su declaración de fe; en su práctica muchas están dando lugar a la teología crítica que considera la Biblia una palabra humana que puede errar.
(Esta teología errónea se esconde p.ej. detrás de las "ciencias bíblicas" promovidas por las Sociedades Bíblicas, y se encuentra en muchos comentarios teológicos y Biblias de estudio.) Una vez abiertas las puertas para esta teología crítica, inevitablemente siguen otros errores doctrinales.
2. Las iglesias evangélicas hoy, en general, interpretan la Biblia a través del filtro de su propia tradición y costumbre eclesiástica. Esta tradición les impide ver lo que la Biblia realmente dice.
Al leer "iglesia", se imaginan una iglesia evangélica de hoy, y no se dan cuenta de que la iglesia del Nuevo Testamento fue muy diferente. Al leer "convertirse", se imaginan a una persona que repite una oración de entrega en una campaña evangelística, y no se dan cuenta de que una conversión en el Nuevo Testamento fue muy diferente. Al leer "pastor", se imaginan a un pastor de una iglesia actual, y no se dan cuenta de que un pastor en el Nuevo Testamento fue algo muy diferente. (Los ejemplos podrían multiplicarse interminablemente.)
3. El libro de Hechos, y las cartas de los apóstoles, son la descripción del estado normal de la iglesia, según la voluntad de Dios para todos los tiempos.
El Señor es el mismo por todos los tiempos; Su Palabra permanece para siempre (Is.40:8, Mat.24:35); y si El hubiera provisto algún cambio después de concluir el Nuevo Testamento, El lo hubiera anunciado proféticamente.
Las iglesias evangélicas hoy, en general, consideran el libro de Hechos solo como una historia de tiempos pasados; o interpretan su mensaje de una manera que se ajuste a su propia tradición denominacional; y de cualquiera de estas maneras, no aplican su mensaje para los tiempos actuales. Con esto cometen un error grave y se vuelven ciegas para el tamaño de su apostasía.

II) Sobre el nuevo nacimiento
4. El nuevo nacimiento es obra de Dios, no del hombre (Juan 3:8, 6:44). Es Dios quien llama y justifica a los que predestinó (Rom.8:29-30). La responsabilidad del hombre consiste en responder al llamado de Dios con arrepentimiento y fe (Marcos 1:15, Hechos 2:38, Rom.4:5).
Las iglesias evangélicas hoy, en general, creen y enseñan que el nuevo nacimiento es obra del hombre (por más que su doctrina oficial sea diferente) - esto lo demuestran en sus prácticas manipulativas de evangelización.
5. El nuevo nacimiento no ocurre por repetir una oración de entrega, u otros "métodos" humanos. No existe ningún caso en el Nuevo Testamento donde alguien hubiera nacido de nuevo en esta manera.
- Las iglesias evangélicas hoy, en general, aceptan como convertido a una persona que repitió una oración de entrega. Por causa de esta práctica errónea, las iglesias están muy engañadas y no se dan cuenta de que se encuentran muchos falsos hermanos en las iglesias.
6. El verdadero arrepentimiento consiste en confesar el pecado y apartarse de él (Prov.28:13). Este arrepentimiento requiere que uno haya experimentado, por la obra del Espíritu Santo, la convicción de su pecado (Juan 16:8-9).
Una confesión de pecados, sin que el Espíritu Santo haya obrado para convicción, y sin la decisión firme de apartarse del pecado, no es arrepentimiento verdadero.
7. Las iglesias evangélicas hoy, en general, no predican ni practican este verdadero arrepentimiento. En triste consecuencia, muchos de los que profesan ser cristianos evangélicos, nunca han nacido de nuevo en verdad.
8. La fe verdadera, que confía en el sacrificio único de Jesucristo para el perdón de los pecados y nuestra salvación, conduce a una seguridad de ser salvo ahora, no solo una esperanza de ser salvo "algún día" (Juan 5:24).
9. Esta fe verdadera puede obrar solo después de haber recibido la convicción del pecado por medio del Espíritu Santo, y después de haberse arrepentido de verdad; no antes.
El que intenta confíar en el sacrificio de Cristo, o recibe el "regalo de la salvación", sin haber experimentado convicción de su pecado, vive en una confianza falsa, porque todavía no sabe de qué peligro y condenación necesita ser salvo.
10. La fe verdadera no "reclama" nada de Dios, ni hace "confesiones positivas" de algo que se imagina contrario a la realidad. Estas "recetas" provienen de la idea del "pensamiento positivo" de la Nueva Era, y no de la Biblia.
La fe verdadera confia sencilla y firmemente que Dios hará lo que El ha prometido, no lo que yo me imagino.
11. El que nace de nuevo, recibe en su espíritu el testimonio del Espíritu Santo, de que es hijo de Dios (Rom.8:16).
Este testimonio no es lo mismo como una imaginación humana de ser salvo, ni un acto humano de "reclamarlo por fe". El que recibe este testimonio, sabe con certeza que este testimonio no procede de su propia imaginación o voluntad. Quien no tiene este testimonio en sí, no ha nacido de nuevo (Rom.8:9).

III) Sobre la evangelización
12. Evangelización en el Nuevo Testamento es convencer del pecado y llamar al arrepentimiento para ser salvo. (Mat.3:2, 4:17, Hechos 2:22-23.36-38, Rom.3:19-24)
13. En el Nuevo Testamento nunca se hicieron invitaciones a "aceptar a Cristo", o parecido.
Aunque se llamaba al arrepentimiento, cada uno tenía que manifestar su arrepentimiento por iniciativa propia. (La exhortación "Arrepiéntete y bautízate..." fue dada solamente a aquellos que ya habían preguntado: "¿Qué debo hacer para ser salvo?" - Hechos 2:37-38, 16:30-33).
14. Las iglesias evangélicas hoy, en general, en su afán de ganar más miembros, invitan a pecadores no arrepentidos a "aceptar a Cristo". Esto produce muchas conversiones falsas y muy pocas conversiones verdaderas.
15. En el Nuevo Testamento, los cristianos nunca trajeron a inconversos a las reuniones de la iglesia.
Al contrario, los inconversos tenían miedo de juntarse con la iglesia (Hechos 5:13). Solo después de convertirse, se juntaban con la iglesia. (Esto no es de confundir con las reuniones en lugares públicos, donde todos tenían la oportunidad de escuchar la enseñanza de los apóstoles, aun sin unirse a la iglesia.)
16. Las iglesias evangélicas hoy, en general, traen a los inconversos a la iglesia; entonces estos inconversos empiezan a comportarse exteriormente como cristianos, hasta que son aceptados como "hermanos", mientras en realidad nunca nacieron de nuevo. De esta manera las iglesias se llenan con falsos hermanos.
El mismo hecho de que los inconversos se atrevan a juntarse con la iglesia sin sentir vergüenza, es una señal de cuán lejos nos hemos apartado del estado de la primera iglesia.
17. En el Nuevo Testamento, la forma como un pecador manifestaba su arrepentimiento fue por medio del bautismo. (Hechos 2:38-41, 8:12, 8:35-38, 10:47-48, etc.)
18. Las iglesias evangélicas hoy, en general,
- hacen esperar innecesariamente a los verdaderos convertidos para ser bautizados; durante este tiempo de espera el enemigo puede sembrar toda clase de dudas, tentaciones y desánimo en el corazón de los convertidos;
- por falta de discernimiento, bautizan a inconversos que simplemente han aprendido a conformarse con las formas exteriores del cristianismo, después de pasar mucho tiempo juntos con los cristianos.
El verdadero convertido no necesita esperar para ser bautizado, y el falso convertido no se convierte en uno verdadero por más que le hagan esperar.
19. La evangelización del Nuevo Testamento nunca prometía algo aparte de la salvación y la vida eterna.
No se prometía ni sanidad, ni la solución de problemas personales, ni prosperidad, ni felicidad, como "recompensa" de la conversión. Al contrario, el Señor llamó a sus seguidores a perder todo, hasta su vida, por causa de El (Mat.10:37-39, 16:24-26, Luc.9:57-62), y les anunció persecuciones y sufrimiento (Mat.10:16-25, 24:9-13). Solo aquellos que siguen al Señor de esta manera, pueden entonces recibir también la promesa: "...y todas estas cosas os serán añadidas" (Mat.6:33) - lo que se refiere únicamente a las necesidades básicas de la vida.
20. Las iglesias evangélicas hoy, en general, intentan atraer a nuevos convertidos con promesas de sanidad, solución de problemas personales, prosperidad, felicidad, etc. De esta manera se producen conversiones falsas porque las personas se "convierten" por motivos equivocados y egoístas.
21. Como un bebé recién nacido clama por leche, un cristiano verdadero nacido de nuevo busca por sí mismo la comunión con el Señor y con sus hermanos.
Si no demuestra esta hambre y sed por el Señor, no es un verdadero convertido.
Muchos miembros de iglesias evangélicas hoy tienen que ser "animados" constantemente porque por sí mismos no tienen esta hambre y sed por el Señor; esto demuestra que en realidad no han nacido de nuevo.
22. Las iglesias evangélicas hoy, en general, están equivocados en sus intentos de hacer un "seguimiento" a falsos convertidos, jalándolos para el culto cuando en realidad no quieren, obligándoles a actuar de manera "cristiana" cuando su naturaleza no arrepentida les impulsa hacia el lado opuesto, etc. Todo esto es una pérdida de tiempo, fuerzas y recursos; mientras queda desatendida la verdadera obra del Señor, el guiar a las personas al arrepentimiento verdadero y la fe verdadera según los principios que El mismo estableció.

IV) Sobre la santidad
23. El Nuevo Testamento nunca llama "santo", "hermano", o "cristiano" a un incrédulo, y nunca llama "pecador" a un cristiano nacido de nuevo. El cristiano nacido de nuevo es santo, porque está muerto para el pecado y vivo para Dios (Rom.6:3-11).
Las iglesias evangélicas hoy, en general, están confundidas porque dentro de ellas se encuentran pecadores que se llaman "hermanos", y santos que se llaman "pecadores".
24. El cristiano nacido de nuevo, anda conforme al Espíritu (Rom.8:1.4.9.12-13), y con la ayuda del Espíritu se aparta del pecado y así cumple la justicia exigida por Dios (Rom.8:4).
Se purifica porque espera en la venida del Señor (1 Juan 3:2-3), y no peca conscientemente (1 Juan 3:6-9). El cristiano verdadero "sigue la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (Heb.12:14).
25. Esta santidad no se consigue por esfuerzos propios, sino por la obra del Señor "que en vosotros produce así el querer como el hacer" (Fil.2:13, 1 Cor.15:10, Juan 15:4-6, Ef.2:10).
El verdadero santo no se esfuerza por hacer lo bueno o lo correcto; pero se esfuerza por permanecer en Cristo (y como resultado, efectivamente hará lo bueno).
26. Esta santidad no tiene nada que ver con cumplir rituales religiosos u ordenanzas externas; más bien tiene que ver con la integridad del corazón que busca agradar a Dios en todo (Sal.40:6-8, Sal.51:6.10).
Las iglesias evangélicas hoy, en general, comprenden "santidad" en un sentido ritualista (haciendo las cosas "correctas" y "aceptadas" hacia afuera): Se someten a preceptos externos, "no manejes, ni gustes, ni aun toques...", que tienen reputación de sabiduría, pero no tienen valor contra los apetitos de la carne (Col.2:20-23). Llevan a cabo rituales de "culto", de "alabanza", de "oración", de "arrepentimiento", de "reconciliación" - todo esto según una forma exterior, pero le falta la realidad espiritual. (Mat.15:7-9)
27. Las iglesias evangélicas hoy, en general, no predican ni practican la santidad verdadera.
En su mayoría, o excusan el pecado y lo toman a la ligera, o intentan alcanzar la santidad con esfuerzos humanos que en realidad son carnales (Fil.3:4-9). Por tanto, el mundo dice: "¿Para qué debo volverme evangélico, si ellos no son mejores que nosotros?", y el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa nuestra (Rom.2:24).
28. Muchos miembros de las iglesias evangélicas se llaman a sí mismos "pecadores indignos". Con esto dan testimonio acerca de sí mismos de que no son salvos.
Muchos aun usan esta expresión como una excusa para seguir pecando, y así demuestran que nunca se han arrepentido de verdad. - La práctica de "pedir perdón para poder seguir pecando", es completamente en contra de la voluntad de Dios (Jer.7:9-11).
29. El Evangelio consiste básicamente en dos mensajes: el mensaje de la ley y el mensaje de la gracia. En el NT, la ley se predica a los pecadores para que sean convencidos de su pecado y guiados hacia Cristo (Gál.3:22-24). La gracia se predica a los arrepentidos para que crean (Rom.3:21-24), y a los creyentes para que sean afirmados en su fe (Rom.6:14, 1 Pedro 1:13).
30. Las iglesias evangélicas hoy, en general, han invertido este orden y anuncian la gracia a los pecadores no arrepentidos, y la ley a los creyentes.
De este error surgen dos males opuestos que describiré en seguida. En las iglesias evangélicas hoy, en general, donde se detecta uno de estos males, a menudo se propone el otro mal como su remedio, mientras en realidad ambos son males muy grandes:
31. "La gracia barata" es el mal que surge de anunciar la gracia a los pecadores no arrepentidos.
No es bíblico decir que el Señor perdona todos nuestros pecados, independientemente de si estamos verdaderamente arrepentidos o no (Luc.13:3). No es bíblico decir que la salvación no cueste nada (Mat.16:24-25, Mat.13:44-46). Esta prédica produce pecadores no arrepentidos que vienen a Dios para decir "Librados somos, para seguir haciendo todas estas abominaciones" (Jer.7:8-11).
32. "El yugo de los fariseos" es el mal que surge de anunciar la ley a los creyentes nacidos de nuevo.
No es bíblico medir la santidad de un cristiano según su conformidad con reglamentos exteriores (tales como la frecuencia de su asistencia al culto, la cantidad de sus ofrendas, etc.) - Vea Mat.15:7-9.
Esta prédica hace que los cristianos "caigan de la gracia" (Gál.5:4) y vuelvan a dudar de su salvación; los incentiva a volver a vivir en sus propias fuerzas en vez de vivir en la fuerza del Señor; así los somete bajo un yugo que no pueden cumplir, y trae una condenación falsa a sus vidas.
Por el otro lado, esta prédica hace que los pecadores no arrepentidos que están en la iglesia, empiecen a actuar como si fueran cristianos, cumpliendo con los requisitos externos, mientras su corazón permanece sin arrepentirse. De esto resulta tal confusión que es casi imposible distinguir entre los cristianos verdaderos y los cristianos falsos en la iglesia.
33. También es el "yugo de los fariseos", ejercer control sobre el comportamiento de los miembros de la iglesia, con reglamentos y procedimientos disciplinarios acerca de asuntos exteriores y mandamientos humanos; o ejercer el mismo control con amonestaciones y amenazas personales.
Esta clase de "cuidado pastoral" impide el desarrollo de la consciencia de los cristianos, y los mantiene permanentemente en la inmadurez.
(vea No.61 y 62 sobre disciplina eclesiástica)
34. En la iglesia del Nuevo Testamento, cuando existía pecado en la iglesia, este pecado era descubierto, lo que llevaba al arrepentimiento (o, en caso contrario, al castigo de Dios); y en ambos casos, llevaba al temor de Dios. (Hechos 5:1-11, 8:18-24, Gál.2:11-14)
Se consideraba normal que un incrédulo, si por casualidad entraba en una reunión de cristianos, era enseguida convencido de su pecado (1 Cor.14:24-25).
35. En las iglesias evangélicas hoy, en general, el pecado continúa sin ser descubierto; y aun cuando es descubierto, no se produce un verdadero arrepentimiento.
En las iglesias sucede el robo, la estafa, el abuso sexual, el adulterio. La mentira y la calumnia ya son considerados normales. No sucede la obra sobrenatural de Dios para descubrir el pecado y traer convicción. Esta es una señal de que la iglesia en conjunto se ha apartado muy lejos de la voluntad y los estándares de Dios.

V) Sobre algunos aspectos del funcionamiento de la iglesia
36. En las reuniones de la iglesia del Nuevo Testamento, "cada uno tiene" algo para edificar a sus hermanos (1 Cor.14:26).
En las iglesias evangélicas de hoy, en cambio, la mayoría es pasiva en las reuniones y no tiene ni la iniciativa ni la posibilidad de contribuir algo. Incluso en aquellas iglesias que enfatizan la obra del Espíritu, se enfatizan solo unos pocos de los dones espirituales, y se da poca o ninguna oportunidad al creyente promedio de realmente ejercerlos.
37. En la iglesia del Nuevo Testamento había "sencillez del corazón" (Hech.2:46) y transparencia (1 Juan 1:6-7), apoyo mutuo (Hech.2:32) y amor no fingido (1 Pedro 1:22).
En las iglesias evangélicas de hoy, en general, no hay esta comunión verdadera entre creyentes; en cambio parece más importante mantener la apariencia exterior y el "status".
38. Las iglesias evangélicas de hoy, en general, tienen una tendencia de dividirse más y más en denominaciones y facciones diferentes. La causa más profunda de estas divisiones, en la mayoría de los casos, es que "el amor se enfría" (Mat.24:12), y que no se trata con el pecado en la manera correcta, bíblica.
Esta tendencia divisionista y denominacionalista está también relacionada con la falta de comunión verdadera entre creyentes.
39. En la iglesia del Nuevo Testamento, los cristianos confesaban sus pecados unos a otros (Stgo. 5:16).
En las iglesias evangélicas de hoy, en general, o no se confiesan los pecados en absoluto, o existe una estructura vertical como en la iglesia católica, donde todos confiesan al pastor pero el pastor no confiesa a nadie (excepto a su líder superior); y el pastor aconseja a todos pero nadie puede aconsejar al pastor. Por tanto, particularmente los líderes no son transparentes y no rinden cuentas ante la congregación, y no hay una comunión verdadera, profunda entre hermanos.
40. La iglesia del Nuevo Testamento invertía sus finanzas en la ayuda a los hermanos necesitados, y en el apoyo a los predicadores a tiempo completo. (Hechos 2:45, 4:34-35, 1 Cor.9:14, 2 Cor.8:14-15, Gál.2:10, Gál.6:6, Ef.4:28)
En otras palabras, todas sus inversiones eran en personas, no en cosas materiales (puesto que las cosas materiales perecen, pero las personas son eternas). Especialmente no invertían nada en construcciones o locales de reunión, porque se reunían en lugares públicos y en sus propias casas.
41. Las iglesias evangélicas de hoy, en general, se imponen a sí mismas una carga muy pesada de finanzas, fuerzas y tiempo, por causa de sus obras de construcción. Entonces estos recursos le hacen falta a la verdadera obra del Señor.
42. Los cristianos del Nuevo Testamento abrían sus casas para visitas y reuniones, y para maestros itinerantes; eran conocidos por su hospitalidad. (Hechos 2:46, 5:42, Rom.16:23, 1 Cor.16:19, Col.4:15, Flm.2, Heb.13:2, 1 Pedro 4:9, 3 Juan 5-10)
Muchos miembros de las iglesias evangélicas hoy no tienen la confianza de abrir sus casas a otros hermanos, ni de ir a la casa de un hermano. Esto señala una falta de hospitalidad, y una falta de comunión y confianza verdadera entre hermanos.
43. Ninguna organización humana es idéntica con "la iglesia", y ninguna persona humana puede llamarse "cabeza de iglesia". La iglesia es del Señor y de nadie más.
Por tanto, es en contra de la Palabra de Dios si un pastor, una congregación local, o una denominación, se atribuye algún derecho exclusivo sobre las personas que se congregan con ellos ("mi iglesia", "mis ovejas"). La conversión, entrega y lealtad de un cristiano es hacia Cristo, no hacia una denominación o un líder humano (1 Cor. 1:12-17, 3:4-9, 1 Pedro 5:3).
Las organizaciones humanas son imperfectas, siempre introducen cierto grado de error, y siempre contienen a cierto número de miembros no nacidos de nuevo.
44. El problema del denominacionalismo no se soluciona con simplemente salir de las denominaciones existentes, porque así solo se crean nuevas denominaciones que a su vez están en competencia con las existentes. - Tampoco se soluciona con quedarse "sin iglesia", porque el cristiano necesita la unión y comunión con los demás miembros del cuerpo de Cristo. - Solo se solucionará cuando la iglesia vuelva a vivir la vida cristiana del Nuevo Testamento.

VI) Sobre el liderazgo de la iglesia
45. La iglesia de Cristo no es una dictadura (2 Cor.1:24, 1 Pedro 5:2-3). Los líderes de la iglesia de Cristo son puestos para servir a los miembros (Luc.22:24-27). No cada palabra del líder es "voz de Dios".
Muchas iglesias evangélicas hoy son dictaduras. Líderes avergüenzan a los miembros calculadamente, para conseguir que se sometan a sus caprichos. Ejercen una autoridad falsa, por medio de la manipulación y las amenazas, a menudo abusando del nombre de Dios para conseguir sus propios propósitos. Enseñan, de manera explícita o implícita, que un cristiano puede escuchar la voz de Dios solo por medio de sus líderes.
De un líder que gobierna según su propio capricho, no se puede decir que fue puesto por Dios ni que representa la voz de Dios.
46. La iglesia de Cristo no es una democracia. Le corresponde a Dios, no al hombre, llamar y colocar a los líderes (Juan 15:16, Hechos 20:28, Ef.4:11).
Muchas iglesias evangélicas hoy eligen a sus líderes según criterios carnales; una mayoría de impíos elige a líderes impíos. De estos líderes tampoco se puede decir que sean puestos por Dios, porque están en sus puestos en contra de la voluntad de Dios.
47. La iglesia de Cristo es dirigida por una pluralidad de líderes.
El Nuevo Testamento no menciona ninguna iglesia local que hubiera sido dirigida por una sola persona. En cambio, se mencionan muchas iglesias dirigidas por un equipo plural (Hechos 13:1, 14:23, 15:4.6, 20:17, Fil.1:1, 1 Tes.5:12-13, Tito 1:5, Hebr.13:7), y una variedad de ministerios (Ef.4:11-12).
48. En el Nuevo Testamento, las personas con autoridad espiritual se reconocen por el hecho de que conocen personalmente a Jesucristo y están cerca de El; y por el hecho de que son ejemplos de los creyentes con su vida.
Las iglesias evangélicas hoy, en general, tienen criterios equivocados de autoridad, como por ejemplo:
-Los cononcimientos o grados académicos,
-La posición conferida por elección humana,
-La capacidad humana de convencer, manipular, o imponerse,
la posición económica.
Ninguno de los mencionados es un criterio bíblico de autoridad espiritual. Por tanto, muchos de los que actualmente lideran las iglesias, no son aquellos que deberían ser líderes según los criterios bíblicos.
49. En el Nuevo Testamento, las palabras "pastor" (cuando se refiere a un líder de una iglesia local), "anciano", y "obispo", son sinónimos (Hechos 20:17.28, Tito 1:5-7, 1 Pedro 5:1.4).
No existen "pastores sobre ancianos" ni "obispos sobre pastores".
(Timoteo y Tito no eran "pastores" locales, sino ejercían un ministerio apostólico o "co-apostólico" (regional) como encargados y sucesores de Pablo. - Vea Tito 1:5 "en cada ciudad".)
50. De los 5 ministerios mencionados en Ef.4:11, las iglesias evangélicas hoy, en su práctica general, reconocen solamente el ministerio de "pastor", y este todavía lo malentienden porque ponen a un solo pastor sobre una iglesia local, lo que no es bíblico. (vea arriba No.47) Por tanto, el pueblo de Dios está espiritualmente malnutrido.
51. La iglesia de Cristo es gobernada por consenso (Mat.18:19-20, Hechos 15:22.28).
El consenso como se describe en estos pasajes, no es un acuerdo mutuo entre diferentes opiniones humanas. Más bien es la armonía que surge cuando todos los líderes buscan sinceramente la voluntad de Dios (vea Hechos 13:1-3), y así llegan a una decisión unánime. Para llegar a esta clase de consenso, se requiere la obra sobrenatural de Dios quien guía a cada uno.
52. Las iglesias evangélicas hoy, en general, no llegan a esta clase de consenso porque no buscan seriamente la voluntad de Dios; y porque algunos de sus líderes ni siquiera han nacido de nuevo. Por tanto, se dejan guiar por decisiones humanas en vez de la voluntad de Dios. Esta falta de consenso es otra señal de que las iglesias y su liderazgo se han apartado muy lejos de los estándares de Dios.
53. Donde el liderazgo obstaculiza la vida espiritual o es indiferente hacia ella en vez de animarla, allí no se trata de un verdadero liderazgo espiritual.
La vida espiritual es obstaculizada donde ...... los líderes ocupan el tiempo de los miembros con actividades espiritualmente no productivas, ... los miembros son enseñados, en primer lugar, a comportarse conforme a reglamentos y normas exteriores, en vez de buscar personalmente a Dios, ... los líderes hacen que los miembros se vuelvan dependientes de ellos, en vez de Dios, ... los líderes consideran a los miembros como su propiedad personal, impidiéndoles p.ej. que reciban alimento espiritual o consejo desde más allá de la esfera de influencia de su líder, ... los líderes insisten en sus privilegios, y miran con sospechas a las personas muy activas (sobre todo si estas personas sugieren cambios), ... los líderes no capacitan a los miembros para la obra del ministerio (Ef.4:12), y no les dan lugar ni libertad para hacer la obra, ... cada actividad espiritual tiene que ser "aprobada" por el líder, ... los líderes no se preocupan por la extensión del evangelio en su comunidad y en el mundo, ... los líderes abusan de su poder, ... los líderes interfieren con la vida privada de los miembros, ... los líderes no reconocen sus errores ni asumen la responsabilidad de enmendarlos, ... los miembros tienen que servir a los líderes, en vez de ser ayudados para servir a Dios, ... los líderes demuestran en su propia vida que Dios no tiene el primer lugar en sus vidas, ... los miembros están siendo desanimados o rechazados cuando empiezan a compartir con otros lo que experimentaron con Dios.
Donde un liderazgo actúa en la manera descrita, o parecida, un cristiano NO tiene NINGÚN deber de obedecer o someterse a este liderazgo. (Hechos 5:29)
Vea también acerca de este punto: ¿Someteos a vuestros pastores? - Un breve análisis de Hebreos 13:17.
54. En el Nuevo Testamento no existe ninguna autoridad de liderazgo humano más allá de la iglesia local, excepto el ministerio apostólico.
(Los ministerios de profeta, evangelista y maestro pueden tener un alcance regional, pero no ejercen autoridad de liderazgo sobre las iglesias.)
55. Las iglesias evangélicas hoy, en general, levantan estructuras apostólicas (presbiterios, sínodos, juntas regionales y nacionales de una denominación, etc.) sin siquiera haber aclarado si el ministerio apostólico sigue existiendo en nuestro tiempo; ni mucho menos haber aclarado cuáles serían los requisitos para que alguien asuma un ministerio apostólico. Por tanto, tienen estructuras de liderazgo sin un fundamento doctrinal, y ocupan estas estructuras con personas que no cumplen requisitos bíblicos para la función que ejercen.
56. Todos los cristianos son sacerdotes. (1 Pedro 2:5.9, Apoc. 1:6, 5:10, 20:6 - estas son las únicas referencias donde se usa la palabra "sacerdote" referente a cristianos, y todas se refieren a la totalidad de los cristianos.) Ningún cristiano necesita a un sacerdote (mediador) aparte de Jesucristo, para acercarse a Dios (1 Tim.2:5, Hebr.4:14-16, 10:19-22). Por tanto, es antibíblico y blasfemia si un líder cristiano se atribuye a sí mismo privilegios sacerdotales sobre otros cristianos. Los mismos apóstoles nunca se atribuían a ellos mismos tales privilegios.
57. La posición de "ministro ordenado" no existe en el Nuevo Testamento.
Los líderes fueron reconocidos por su autoridad espiritual evidente (vea No.48 arriba), no por un acto de "ordenación". Nadie se "convierte en ministro" por un acto de ordenación; sino la iglesia reconoce a aquellos que ya son "de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría" (Hech.6:3).
- En el Nuevo Testamento sí existían "ancianos", y existían los cinco ministerios mencionados en Efesios 4:11; pero ambos eran muy distintos de lo que se entiende hoy con un "ministro ordenado".
(Los únicos pasajes del Nuevo Testamento que podrían ser interpretados en el sentido de una "ordenación", son las referencias a la "imposición de manos" en 1 Tim.4:14, 5:22, y 2 Tim.1:6. Pero estos pasajes hablan simplemente de un "don" que fue impartido. Si algunos los interpretan en el sentido de una "ordenación", es porque ya están influenciados por el concepto católico-romano, vea el siguiente No.58.
- En el Antiguo Testamento se ordenaron sacerdotes; pero esto no se puede aplicar a la iglesia del Nuevo Testamento, porque en la iglesia todos son sacerdotes; vea arriba No.56.)
58. El concepto actual de un "ministro ordenado" proviene del sacramento de ordenación en la iglesia católica, que separa al "clero" de los "laicos" y excluye a los "laicos" del ministerio del Señor (mientras Ef.4:12 declara que es tarea de los "ministros", preparar a todos los cristianos para que hagan "la obra del ministerio"). Por tanto, las iglesias evangélicas hoy, en general, comprenden el "ministerio" todavía mucho más en términos católico romanos que en términos bíblicos.
Otra raíz de este concepto erróneo se encuentra en el curanderismo, con la creencia de que el "ministro", por ser "ordenado", tenga ciertos poderes místicos que los otros creyentes no tienen.
Por todo esto, muchos de los "ministros", "pastores" y "líderes" actuales obstaculizan o desaniman efectivamente la obra de Dios, más de lo que la impulsan. Esto sucede porque estos líderes se hacen indispensables, y esto impide que los "laicos" puedan ministrar con eficacia y autoridad. Los "laicos" permanecen inmaduros y dependientes.
59. La administración de la Cena del Señor y del bautismo no se asocia en ninguna parte del Nuevo Testamento con una determinada posición de liderazgo o de ministerio.
La Cena del Señor en particular, es la continuación de la Pascua judía, y se celebraba en las casas igual que la Pascua (Hech.2:46); por tanto es de asumir que la Cena del Señor fue administrada, igual que la Pascua, por el padre de la familia.
En cuanto al bautismo, el apóstol Pablo fue bautizado por Ananías (Hech.22:16), quien no era ni apóstol ni anciano, sino un simple "discípulo", "varón piadoso". Pablo mismo declara que no fue enviado a bautizar, entonces fueron otros quienes bautizaban a los convertidos por Pablo (1 Cor.1:13-17). La Gran Comisión del Señor a todos Sus discípulos (Mat.28:18-20) incluye la orden de bautizar.
(No podemos decir que este mandamiento se dirigía solo a los apóstoles, puesto que se extiende "hasta el fin del mundo"; y los apóstoles son encargados de "enseñarles que guarden todas las cosas que os he mandado", lo que seguramente incluye este mismo mandamiento de bautizar.)
La conclusión lógica es que el Nuevo Testamento no impone ninguna restricción en cuanto a los cristianos que pueden administrar la Cena del Señor o bautizar. Estas funciones son parte del sacerdocio general de todos los cristianos.
60. Las iglesias evangélicas hoy, sin embargo, no están en la condición de practicar este sacerdocio general, porque muchos de sus miembros no son cristianos verdaderos; y aun entre los cristianos verdaderos hay muchos que no son capaces de discernir en otros lo que es una conversión verdadera. Por tanto, el sacerdocio general no se podrá practicar realmente mientras la iglesia no se haya reformado realmente.
61. En la iglesia del Nuevo Testamento, la disciplina eclesiástica se aplicaba a personas que no se arrepentían de su pecado (1 Cor.5:1-5, 5:11, 6:9-10), con la finalidad de llevarlos al arrepentimiento y a la restauración, si fuera posible (2 Cor.2:6-11, 7:8-11).
62. En muchas iglesias evangélicas hoy, se aplica una disciplina eclesiástica torcida, que sirve para manipular y amenazar a los miembros, para que se conformen con las exigencias de los líderes.
Se aplica "disciplina" no por las razones bíblicas, sino para callar a los que contradicen o critican a un líder (por más justificada que sea la crítica), etc. En demasiados casos, si alguien descubre un pecado de un líder que realmente merece disciplina, no se disciplina al líder pecador, sino a la persona que descubrió el pecado.

VII) Sobre cosmovisión cristiana
63. La Palabra de Dios se aplica a todas las esferas de la vida, del conocimiento, y de la sociedad (Salmo 24:1).
La Biblia nos presenta no solo un sistema religioso, sino una cosmovisión entera, o sea, un "paradigma" para interpretar la totalidad de la vida y del mundo.
64. Las iglesias evangélicas hoy, en general, aplican la Palabra de Dios solamente a la vida eclesiástica (y algunos a la vida privada), pero no a la vida en general. Por tanto, la iglesia perdió su función de "sal y luz" en el mundo.
Muchos miembros de iglesias evangélicas no aplican la Palabra de Dios ni siquiera a su vida privada, aparte de las actividades de la iglesia. Por tanto, no son ningún testimonio del Señor ante el mundo.
65. No pueden existir dos verdades, como p.ej. una "verdad religiosa" y otra "verdad científica", que se contradigan entre ellas.
La verdad es una sola. Por tanto, si una supuesta "verdad científica" (establecida por hombres falibles) contradice a una verdad bíblica (establecida por el Dios infalible), la "verdad científica" tiene que ser equivocada y tiene que someterse a la Palabra de Dios.
66. Los líderes y miembros de las iglesias evangélicas hoy, en general, tienen una mente dividida. Mientras aceptan la verdad infalible de la Biblia en asuntos de religión, siguen "verdades" humanas falibles en asuntos de ciencias, política, educación, psicología, sociología, trabajo, etc. Por tanto, tienen conceptos muy erróneos en estas áreas. Puesto que consideran estas áreas como "seculares", reciben sin crítica las enseñanzas de los profesionales en estas áreas, y no examinan estas enseñanzas desde la Palabra de Dios. Así permiten que desde allí entren toda clase de enseñanzas falsas a las iglesias.
Las propuestas políticas, educativas, sociales, etc. de las iglesias evangélicas de hoy, en general, no tienen ninguna base bíblica, y a menudo aun contradicen la Biblia.
67. El Reino de Dios es donde Dios gobierna, o sea, donde se cumple la voluntad de Dios. La iglesia no es el reino de Dios, pero debe representarlo por medio del estilo de vida de sus miembros. (Las iglesias evangélicas de hoy, en general, no hacen ni siquiera esto.) Puesto que Dios gobierna sobre todas las esferas de la vida y de la sociedad, su reino debe ser representado también en las esferas de ciencias, política, educación, trabajo, etc; enseñando y practicando principios bíblicos que se aplican a estas esferas.

VIII Sobre educación cristiana
68. El lugar primario de la educación es la familia, y los responsables primarios de la educación de los niños son los padres. (Deut.6:4-7, Sal.78:5-8, Prov. 1:8-9, 4:1-4, Ef.6:4)
69. En las iglesias evangélicas hoy, en general, los padres descuidan esta responsabilidad hacia sus hijos, y los líderes no les ayudan ni les animan a asumir esta responsabilidad.
Las iglesias evangélicas hoy, en general, pusieron en lugar de la familia la Escuela Dominical. Con llevar a cabo casi todos sus programas en grupos separados por edades, las iglesias dividen las familias en vez de unirlas.
70. La escuela no es ningún mandato bíblico.
Dentro de los mandatos bíblicos para la sociedad, la escuela pertenece a la esfera de la familia, y no del gobierno ni del estado (vea arriba No. 68).
La Biblia no permite a un padre cristiano encargar a un profesor inconverso con la educación de sus hijos. (2 Juan 9-11)
71. Las iglesias evangélicas hoy, en general, se sometieron bajo la influencia mundana de la escolarización secular, y permiten que sus niños sean educados por profesores incrédulos y mundanos.
72. La mejor edad para convertirse es la niñez. (Prov.22:6, Ecl.12:1, Marc.10:14-15, Hechos 2:39)
Por tanto, nuestros esfuerzos evangelísticos deben concentrarse mucho más en los niños; dando prioridad a aquellos niños que ya vienen a la iglesia porque sus padres son cristianos.
73. El hijo de un cristiano no es automáticamente un cristiano. Al contrario, la Biblia dice que el niño nace en pecado (Sal.51:5, Rom.3:23, 5:12) y necesita nacer de nuevo para ser salvo.
Las iglesias evangélicas hoy, en general, tratan a los hijos de cristianos como si ellos mismos también fueran cristianos; y por tanto no los evangelizan. De esta manera, los niños son engañados acerca de su verdadero estado espiritual; y a la vez son sometidos a normas de conducta cristiana que nunca pueden cumplir, porque no son regenerados. De esta manera, a menudo resulta más dificil para el hijo de un cristiano convertirse, que para el hijo de un incrédulo.

IX) Sobre la preparación para el ministerio
74. La formación de un verdadero siervo del Señor sucede en la presencia de Dios mismo; el verdadero siervo del Señor aprende más de Dios mismo que de personas humanas (Juan 6:45, 14:26, Gál.1:15-16, 1 Juan 2:27).
La preparación más importante para el ministerio es estar mucho tiempo con el Señor. (Marcos 3:14, Hechos 4:13)
75. La formación de un verdadero siervo del Señor sucede también por medio del ejemplo de otros verdaderos siervos del Señor, y por medio del ministerio práctico. (1 Cor.11:1, 1 Tes.1:6-7, 2 Tim.3:10-11)
76. Los grados y títulos académicos son una motivación equivocada de prepararse para el ministerio.
Los estudiantes que con esta motivación se "preparan", adquieren solo conocimientos teóricos, y el conocimiento envanece (1 Cor. 8:1b).
77. Un buen número de estudiantes en los institutos bíblicos hoy no han nacido de nuevo, ni mucho menos tienen un llamado al ministerio.
En consecuencia, aun de los pastores y ministros no podemos estar seguros si realmente han nacido de nuevo.
78. Aquellos cristianos que realmente tienen un llamado al ministerio, a menudo no encajan en los institutos bíblicos actuales.
Pueden no ser inclinados hacia el estudio intelectual, y por tanto tendrán dificultad de cumplir con los requisitos académicos.
Pueden ser personas innovadores, y por tanto no encajarán en un entorno rígido y reglamentado.
Pueden sufrir mucha incomprensión de parte de sus profesores y compañeros que no comparten su celo por el Señor.
Pueden percibir que el ambiente de un instituto bíblico no es sano espiritualmente, y por tanto no consideran ser preparados allí.
79. La formación de un verdadero siervo del Señor debe empezar a temprana edad (1 Sam.1:24-28, Prov.22:6, 2 Tim.3:14-15).
80. Las iglesias evangélicas hoy, en general, descuidan el ministerio con niños y descartan completamente el potencial de los niños para el ministerio. De esta manera, las iglesias están echando a perder a casi todos sus líderes futuros, y se quedan con líderes mediocres.
81. La formación de un verdadero siervo del Señor no sucede según moldes humanistas, ni con un entrenamiento en formas exteriores.
Las iglesias evangélicas y sus instituciones educativas hoy, en general, siguen la idea humanista de que la educación mejora al hombre. (Los antiguos filósofos griegos ya tenían esta idea, y el apóstol Pablo los refuta decididamente, Rom.1:21-24, 1 Cor.1:18-31) Bíblicamente, lo único que mejora al hombre es el nuevo nacimiento y la obra del Espíritu Santo en el cristiano (Rom.8:7-14, 2 Cor.3:18, Fil.2:12-13, 3:7-11).
82. Los institutos bíblicos existentes, en general, no preparan a sus estudiantes para el ministerio espiritual. En lugar de ello, los preparan para el funcionamiento "correcto" de organizaciones humanas, y les enseñan métodos humanos.
83. Muchos "maestros" cristianos no buscan a Dios ellos mismos; solo copian enseñanzas de otros maestros. Entonces enseñan cosas que no tienen autoridad verdadera de enseñar, porque sus enseñanzas no son una realidad en su propia vida.
No siguen la regla de Pablo quien "no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí" (Rom.15:18). Estos maestros no son maestros verdaderos. Por tanto, tenemos en las iglesias mucha predicación y enseñanza que es "doctrinalmente correcta", pero espiritualmente muerta, y por tanto no da fruto.

X) Sobre avivamiento
84. Un avivamiento consiste en un regreso de la iglesia hacia su estado original, como fue diseñado por Dios y está descrito en el libro de Hechos y las cartas de los apóstoles.
85. Un avivamiento es obrado por Dios, no por los hombres. A los hombres (incluido los líderes más influyentes) nos corresponde someternos al mover de Dios, no mandarle como El debe moverse.
86. Un avivamiento empieza con un arrepentimiento profundo dentro de la iglesia.
Avivamiento sucede cuando la iglesia se da cuenta de cuán lejos ha caído en comparación con la primera iglesia, y se arrepiente de su apostasía, y cuando primero los miembros de las iglesias se convierten de verdad y nacen de nuevo.
87. Los avivamientos históricos resultaron generalmente en reuniones grandes y emocionantes, conversiones de grandes multitudes, y una transformación de la sociedad entera. Sin embargo, todo esto son solo frutos posteriores de un avivamiento, pero no son su esencia. Su esencia es el arrepentimiento dentro de la iglesia, y el regreso de la iglesia hacia el estado primero como Dios lo diseñó.
88. Las iglesias evangélicas hoy, en general, o no buscan avivamiento en absoluto, o tienen un concepto errado de ello.
Muchos confunden "avivamiento" con sucesos externos, con eventos organizados, con planes de crecimiento de iglesias, con un estilo particular de alabanza, etc. - mientras nada de esto tiene que ver con un verdadero avivamiento. Aun más errados están aquellos que creen que un avivamiento se conformará a los moldes y las tradiciones de su propia denominación particular.
Por tanto, estas iglesias están en un peligro muy grande de seguir tras un "avivamiento" falsificado, cuando este se presente.
89. Cada iglesia (entendida como organización humana) tiene la tendencia natural de enfriarse espiritualmente hasta apostatar de la fe. Las iglesias evangélicas hoy, en general, ya han avanzado peligrosamente en este camino del enfriamiento. Solo un avivamiento puede contrarrestar esta tendencia.
90. Las iglesias evangélicas de hoy, en general, se encuentran en un tal proceso de apostasía.
El proceso de apostasía como se observó en Europa después de pasar los efectos de la Reforma, sucede ahora en Perú en una forma paralela.
Sus pasos se pueden describir de esta manera:
Ortodoxia muerta. Las iglesias tienen todavía la doctrina correcta, pero ya no tienen una verdadera experiencia con Dios; solo siguen rituales externos y caen en el tradicionalismo.
Se cree que "los hijos de los cristianos ya son cristianos también". Ellos son socializados en un ambiente cristiano y acondicionados a comportarse como cristianos, pero no son convertidos. (En esta etapa se encuentran actualmente muchas iglesias evangélicas en Perú.)
Puesto que falta la conversión verdadera, la fe no tiene efectos prácticos en la vida; entonces "niegan la eficacia de ella" (2 Tim.3:5).
Paralelamente entra la teología crítica, que enseña que la Biblia puede contener errores y que sus verdades son solo relativas. (Esto también empieza a suceder en el Perú, bajo el nombre de "ciencias bíblicas".)
Se enseña el universalismo (todos serán salvos), o que la salvación no importa o no es necesaria (secularismo); ya no se enseña la conversión.
Se prohíbe enseñar la conversión; cualquiera que predica bíblicamente sobre conversión y nuevo nacimiento, es considerado hereje. (Esta es la situación actual de la mayoría de las iglesias reformadas en Europa, y del Consejo Mundial de Iglesias (Consejo Ecuménico). Las iglesias del Perú llegarán a la misma situación si Dios no nos concede un avivamiento.)
91. Los avivamientos históricos comenzaron en tiempos de "sequía espiritual", cuando algunos cristianos verdaderos se juntaban para implorar desesperadamente a Dios por un avivamiento.
92. La tragedia de la iglesia evangélica de hoy consiste en que actualmente sufre de una tal sequía espiritual, pero no está consciente de ello, ni se arrepiente, ni clama por avivamiento (Apoc.3:1-2, 3:17-20).
93. Los avivamientos históricos comenzaron con grupos "avivados" dentro de las iglesias existentes; pero casi siempre fueron rechazados por las iglesias existentes, lo que llevó a conflictos y a la separación.
- Alguno ejemplos:
Lutero intentó reformar la iglesia católica, pero fue excomulgado y se vio obligado a establecer una iglesia separada.
Los anabaptistas desearon una reforma más radical, pero fueron perseguidos por los mismos reformadores y se vieron obligados a separarse de ellos.
John Wesley fue ministro ordenado de la iglesia anglicana (una iglesia de la Reforma) y comenzó el movimiento metodista dentro de esa iglesia. Pero la iglesia rechazó sus métodos, y los metodistas tuvieron que establecerse como una iglesia separada.
William Booth fue un predicador metodista quien tenía una carga muy fuerte por alcanzar a los pobres y marginados. Pero su iglesia le negó el apoyo, y él tuvo que fundar un movimiento nuevo, el Ejército de Salvación.
94. Las iglesias evangélicas de hoy, en general, están en el peligro muy grande de ser ciegos frente a un avivamiento genuino cuando se presente, y de rechazarlo porque no se ajustará a sus moldes denominacionales. Los protagonistas de un avivamiento venidero tendrán que contar con sufrir rechazo y hasta persecución de parte de los líderes de las iglesias evangélicas actualmente existentes.
95. El juicio de Dios comienza por su iglesia (1 Pedro 4:17).
En la situación actual, analizándola desde las Escrituras, tenemos que concluir que el juicio de Dios sobre la iglesia es inminente. Por el otro lado, Dios no quiere la muerte del impío (Ez.33:11); El quiere arrepentimiento y avivamiento. Pero todo depende de cómo responderemos nosotros, la iglesia, al llamado de Dios.

CONCLUSIÓN
Comentario de edición: Por medio de un comentario de un lector, entendí que la versión original del llamado final que sigue, se centraba únicamente en la intercesión y pasaba por alto otros aspectos importantes. Por tanto, sigue ahora una versión revisada (junio de 2011).
Si estas observaciones son ciertas, entonces las iglesias evangélicas de hoy se encuentran a una distancia de miles de kilómetros de la iglesia primitiva. ¿Debemos simplemente conformarnos con esta situación y decir: "Así son los tiempos, y no podemos cambiarlo"? Mi respuesta es: ¡¡DE NINGUNA MANERA!!
¿Me permites hablarte directamente por unos momentos, hermano, hermana, que estás leyendo esto? La situación es más seria de lo que piensas. Cuando el pueblo que se llama según el nombre de Dios, no vive según los caminos de Dios y no se arrepiente, entonces viene un juicio sobre este pueblo - no solamente en el Antiguo Testamento, también en el Nuevo (vea 1 Pedro 4:17, Apocalipsis 2:5 y 3:19).
Si hasta ahora has seguido simplemente las tradiciones y costumbres de tu iglesia, sin examinarlas con las Escrituras, entonces ya no demores en hacer esta examinación, y haz los cambios necesarios. ¿Puede tu iglesia realmente llamarse "iglesia cristiana", según los criterios de las Escrituras? ¿Corresponde ella al cuadro que el Nuevo Testamento dibuja de la primera iglesia?
Por el otro lado, si ya estás consciente de la problemática, entonces no guardes este entendimiento para ti mismo. Pablo escribe al joven Timoteo, después de predecir una tal situación de apostasía general:
"Anuncia la palabra, acércate en tiempo oportuno e inoportuno, amonesta, reprende, anima, en toda longanimidad y enseñanza. (...) Pero tú sé sobrio en todo, soporta las maldades, haz la obra de un evangelista, cumple tu servicio." (2 Timoteo 4:2.5)
Pongamos nuevamente la plena autoridad de la Palabra de Dios en alto, por encima de todas las teologías, tradiciones eclesiásticas, y líderes (por más "ungidos" que sean). Dejemos que esta Palabra cuestione también nuestras propias queridas tradiciones radicalmente; y pongamos nuestras vidas en acuerdo con ella. "Por tanto, ¡acuérdate de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete!" (Apocalipsis 3:3)
No tomemos tampoco nuestra propia salvación tan rápidamente por asegurada. ¿Realmente hemos experimentado el Nuevo Nacimiento dado por Dios, con convicción del pecado, arrepentimiento y fe? ¿O hemos seguido simplemente una ceremonia religiosa? "Examínense siempre a ustedes mismos si están en la fe; ¡pruébense a ustedes mismos!" (2 Corintios 13:5)
Si llegaste a la convicción fundamentada de que realmente perteneces a Jesús, entonces te ruego que "andes como él anduvo" (1 Juan 2:6). No en una religiosidad fabricada por ti mismo y tus propios esfuerzos; pero en una santidad verdadera que da Dios por el Espíritu Santo.

¿Qué clase de personas busca Dios en un tal tiempo, cuando se acerca Su juicio?
"Y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. - Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo..." (Ezequiel 9:3-6)
En lugar de "Jerusalén" y "templo", hoy en día tenemos que decir "iglesia". Si aun en la iglesia suceden cosas que son abominación ante Dios, ¿en qué se reconocen aquellas personas que realmente pertenecen a Dios? - Por un lado, por supuesto, en que ellos mismos no participan en estas abominaciones. Pero además, en que ellos no se quedan indiferentes ante esta situación: "gimen y claman" por ella. En primer lugar, seguramente lo hacen porque su propio corazón se duele de ello. Pero creo que es aun más. Creo que estas personas imploran también a sus prójimos a que vuelvan a Dios. Y creo que también claman a Dios para que El intervenga, para que Su nombre ya no sea blasfemado entre los hombres, por culpa de un pueblo que se llama "pueblo de Dios" sin serlo. (Vea Romanos 2:24). Que Dios intervenga, sea llevando a este pueblo al arrepentimiento - o en caso contrario, ejecutando Su juicio justo.

En este contexto veo también los pasajes siguientes:
"...Todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra." (Isaías 62:6-7)

"Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese..." (Ezequiel 22:30)
¿Serás tú la persona que se pondrá en la brecha delante de Dios? ¿Hay en tu corazón un clamor y un anhelo por una iglesia pura, limpia, una novia digna de su Señor? - Si Dios ha abierto tus ojos para ver el estado de la iglesia, no demores más. Levántate, arregla tu vida ante Dios, implora a otros a hacer lo mismo, y clama al Señor por misericordia y avivamiento. Júntate con otros hermanos que tengan el mismo sentir.


FUENTE: http://www.altisimo.net/maestros/95tesis.htm#VI


¡FELIZ DÍA DEL PASTOR!

JESÚS EN ACCIÓN A TODOS NUESTROS PASTORES

"Oremos, Dios eterno, gracias por el llamado que nos haces. Tepedimos que nos ayudes a responder, positiva y responsablemente. Y que todo temor, duda, imposiblidad o incapacidad la pongamos en tus manos para que la transformes, porque tu eres Dios. En Cristo Jesús, amén".

Pastor, es el anciano de la iglesia que complace a todos. Predica exactamente veinte minutos y luego se sienta. Condena el pecado, pero nunca hiere los sentimientos de alguien.

A mi hermano el Pastor. Antenor Tejada Guerrero, de la "Alianza Cristiana y Misionera América Sur" de la ciudad de Trujillo-Perú, a nuestro Pastor de la Célula "HOREB", Eduardo Rojas Zegarra; a todos los Pastores del Mundo, especialmente a los Pastores de Latinoamérica y el Caribe; que mantienen una espiritualidad renovadora, profundamente bíblica, que día a día nos lleva a interpretar y vivir la experiencia de Dios y la misión de Jesucristo de una forma nueva y dinámica.

Los Pastores mantienen las iglesias como organismos vivientes, entrecruzados por los conflictos humanos, pero también son agentes de reconciliación, iluminadas por el Espíritu Santo. Mientras haya fidelidad y profunda convicción en la certeza del Evangelio, los Pastore harán de las iglesias evangélicas, una señal de esperanza en un mundo que sufre crisis severas.
A los Pastores que trabajan desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche haciendo de todo desde predicar hasta barrer. Siempre se mantiene listo para contribuir con cualquiera otra buena causa también, y ayuda a los mendigos que pasan por la iglesia de camino a otro lugar.

Jesús en Acción, reconoce a los Pastores la prédica en la creación como un regalo de Dios, que al moldear el mundo admira su obra, que descubre que el ser humano y el mundo son el objetivo del plan divino de redención, por ello desde los primero capítulos de la Biblia, Dios se revela como un ser social, al fomentar la solidaridad entre los judíos, primero como esclavos de Egipto y luego como tribus que se unen para conquistar la tierra prometida, el Señor se revela como Dios del pueblo y la comunidad.
A los Pastores que tiene un deseo ardiente por trabajar con los jóvenes y pasan todo el tiempo con los ancianos. Siempre sonríe aunque manteniendo su rostro severo, porque tiene gran sentido del humor que le halla siempre dedicado con seriedad.
A los Pastores que hacen quince llamadas al día a miembros de la iglesia; pasa todo el tiempo evangelizando a los que no son miembros y siempre que le necesitan, lo encuentran en su salón de estudio.
El Pueblo, no espera de los siervos de Dios perfección, pero sí honestidad. Dios espera transparencia y el Mundo exige fidelidad.
Porque el obispo debe ser irreprensible como administrador de Dios, no obstinado, no iracundo, no dado a la bebida, no pendenciero, no amante de ganancias deshonestas, sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo, reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen. Tito 1:7,8.

sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Qué Cristo predicó el Papa en Madrid?

Hablar de Cristo, de Jesús, lo hacen muchas personas.
28 DE AGOSTO DE 2011, MADRID
Hasta Hugo Chávez recientemente habló de él como su curandero. A la lista se añadirían Testigos de Jehová, cristianos (protestantes, católicos, ortodoxos) y hasta el islam, la magia y una lista posiblemente interminable.
Por ello la clave es de qué Cristo hablamos. Y el Cristo del que habló el Papa es sin duda el del catolicismo, que es el Cristo de los Evangelios que se refleja en el Credo. Ambos, Evangelios y Credo, comunes a todos los cristianos.
Sin embargo, hay varios aspectos en las frases del Papa que hacen ver que ese Jesús que expresa en sus palabras es un “Jesús y…”. Una minucia, pero a la vez un añadido que convierte el H2O del agua en el H2O2 del agua oxigenada , que también es agua pero tiene sus diferencias.
El Papa habló de Cristo, sí, pero “de Cristo y la Iglesia (católica)”. Es la Iglesia católico-romana quien hace de intermediaria entre Dios y el ser humano. Perdonando ella los pecados (confesionarios, penitencias, otros mediadores también a través de la ICR), convirtiendo el pan y el vino en la verdadera sangre y cuerpo de Cristo para la comunión de los fieles; y siendo en definitiva el seguir a Jesús una vinculación a la estructura de la Iglesia católica (un llamamiento específico del Papa a los jóvenes). En definitiva, tienen la “franquicia” de la fe en Jesús y además la “fórmula” y normas de su aplicación
Todo totalmente correcto dentro del catolicismo, pero a la vez contrario a la esencia de los principios que llevaron a la Reforma protestante a impulsar un vuelco para volver a lo que entendemos como el cristianismo genuino, “sin y”. Seguir a Jesús es algo personal, que lleva a una experiencia individual de perdón completo, a una recepción total de los beneficios de su vida y obra a quien como un regalo inmerecido los recibe, sin más mediadores ni medios. Y todo ello lleva a un seguimiento íntimo de Jesús. Y como resultado, se vive esa relación personal con Jesús en comunidad, junto con quienes han tenido la misma experiencia y convicción.
Es la importancia del orden, el tren y los vagones. Y ese orden lo establece Dios en su propia Palabra revelada, sin magisterios ni tradiciones que estén por encima de ella. Cada cual es responsable del derecho y deber de acercarse a esa Palabra revelada, y decidir en conciencia. Sea católico, protestante, de otra religión, agnóstico o indiferente. Y de esa decisión depende el presente y eternidad de cada ser humano.
No es un afán de polémica. Ni de odio anticatólico. Sólo poner los puntos sobre las íes (¿ýes?), para que las cosas queden claras.
Porque como dice Leonardo de Chirico, parece que por las coincidencias (que las hay) existe una corriente más o menos consciente en sectores dentro del catolicismo, del protestantismo y de la sociedad que tiende convertir al catolicismo en una denominación evangélica más y a la inversa. Olvidando las diferencias. En ocasiones tan abismales como las que hemos reflejado en este Editorial.
Con esto terminamos nuestra valoración de la visita del Papa a este Madrid del año 2011. Paz y bien a todos.
© Protestante Digital 2011