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miércoles, 26 de septiembre de 2012

SALVADOR ALLENDE, UN ATEO QUE AYUDÓ A PROMOVER LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Autor: Víctor Rey Riquelme

“Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo.  Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.  Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni [...]
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CRISTIANISMO, MERCADO Y MOVIMIENTOS SOCIALES


Del 6 al 9 de septiembre de 2012 nos hemos reunidos en Madrid cristianos y cristianas de las diferentes tradiciones eclesiales y de todos los continentes para reflexionar sobre Cristianismo, mercado y movimientos sociales, intercambiar experiencias y buscar alternativas. Queremos compartir el siguiente mensaje 1 El mercado-centrismo es la institución suprema del neoliberalismo que convierte [...]
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Fanatismo religioso y fe

por Évangile et Liberté | 10 septiembre, 2012

Evangelio y Libertad

Évangile et Liberté
Artículos traducidos por Jean Pierre Pairou.
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El fanatismo religioso, como se sabe, vuelve estúpida a la gente, incluso a las personas mejor dotadas intelectualmente. La tristemente famosa Inquisición es la prueba, verificada por tantas posturas o procedimientos del mismo tipo.
La fe, al contrario, vuelve inteligente , lúcido, y clarividente al creyente, en particular sobre si mismo. Logra que los creyentes sean mas conscientes de la duda que les embarga, e impide que se consideren más creyentes de lo que son. El número de personas cuya fe evangélica ha despertado su inteligencia en relación con ciertas situaciones es impresionante. Algunos ejemplos son más conocidos que otros: Louis Braille y la invención de la escritura con puntos táctiles, Henri Dunant y la fundación de la Cruz Roja, Florence Nightingale, considerada madre de la enfermería moderna, John Bost y la acogida de los niños considerados como indeseables, Desmond Tutu y la reconciliación en Sudáfrica. Podríamos continuar citando a multitud de personas como ejemplos de lo que estamos diciendo.
Al elegir a los niños en lugar de “a los sabios y entendidos” (Mateo 11:25), Jesús no alaba la estupidez, sobre todo porque, como todos sabemos, los niños inteligentes son legión. Atacó a los que, creyéndose inteligentes, no tienen ni el conocimiento ni la disponibilidad de corazón y mente para discernir lo que Dios espera de ellos.
La fe, bien entendida, nunca es ciega. Nos es suficiente que el fanatismo lo sea. Dios nos dio el discernimiento para que lo usáramos en todos los ámbitos , incluso en el ámbito de las creencias entre las que nuestra inteligencia nos obliga a seleccionar, aunque sólo sea por amor al prójimo.

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¿Qué hacemos con el Antiguo Testamento?

24/09/2012, Juan María Tellería Larrañaga


Puede parecer tal vez que titulamos esta reflexión de hoy con una pregunta sin demasiado sentido en un medio evangélico, pero no lo es. La experiencia nos ha venido confirmando año tras año de forma bastante tenaz que los treinta y nueve libros de la primera parte de la Biblia constituyen un problema no pequeño para muchos creyentes reflexivos, desde niños y jóvenes de nuestras escuelas dominicales hasta los pastores que han de leer, meditar y estudiar los textos que preparan para la predicación, pasando por tantos miembros de nuestras iglesias a quienes su lectura desconcierta o llega incluso a herir profundamente la sensibilidad en pasajes e historias muy concretas.
Por un lado, a nadie se le oculta que el Dios del Antiguo Testamento parece estar muy lejos —y muy por debajo— del Padre Celestial que encontramos en el Nuevo, tanto por su frecuente intrascendencia (un Dios que se pasea por un huerto al caer la tarde; que acepta la hospitalidad de un ser humano y come de lo que le preparan, o que participa de un banquete con seres humanos en lo alto de un monte), como por su actuación un tanto desmedida (plagas devastadoras, muertes inmisericordes, castigos brutales, amenazas despiadadas), y sobre todo, sus mandatos y disposiciones, en ocasiones totalmente inhumanos (el genocidio cananeo, nunca del todo concluido, o las propias leyes de Moisés en las que se sanciona la poligamia y la pena de muerte, por ejemplo).
Por otro, en sus páginas nos encontramos con toda una serie de personajes exaltados que, lejos de ser esos modelos de piedad cristiana con que en ocasiones instruimos a nuestros pequeños, se presentan demasiadas veces como unos auténticos canallas: Abraham, padre de los creyentes, además de polígamo y sensual (no solo fue el asunto de Agar; tuvo otra esposa después de Sara y unas cuantas concubinas), se muestra totalmente amoral y cobarde en Egipto en relación con la dignidad de su mujer. Otro tanto hizo su hijo Isaac con Rebeca en su relación con el rey de los filisteos. Jacob es un tramposo nato que se pasa la vida engañando y siendo engañado (¡Donde las dan las toman!). José está muy lejos de ser un ideal de virtud, pues se muestra cruel con sus hermanos hasta extremos insospechados cuando se ve en posición de autoridad. El comportamiento de algunos jueces, como Sansón, es lo más opuesto al Evangelio que podamos imaginar. De los reyes David y Salomón, mejor no hablar. Elías el profeta tiene todos los rasgos de un fanático intransigente, como otros mensajeros divinos que jalonan ciertos libros o que llevan sus nombres. Jonás está en las antípodas de lo que ha de ser un servidor de Dios. Algunos videntes, como Ezequiel, parecen mostrar signos de trastornos psíquicos, según algunos estudiosos. La historia de Ester y Mardoqueo exalta la falta de escrúpulos que tradicionalmente se ha atribuido a los judíos. Y suma y sigue.
No. No carece de sentido la pregunta ¿qué hacemos con el Antiguo Testamento?
Quizás sea mejor empezar diciendo lo que no se debe hacer con él.
No se debe rechazarlo en bloque, como han venido haciendo en el seno del cristianismo algunos grupos marginales muy concretos, empezando por los marcionitas del siglo II, y han propugnado algunos pensadores y teólogos, incluso muy recientes. El hecho de que el propio Señor Jesús y los apóstoles manifestaran hacia los escritos veterotestamentarios la veneración y el respeto que solo debe tributarse a la Palabra de Dios, y que fundamentaran en ellos sus enseñanzas, debe ser un indicativo para nosotros.
No se debe tampoco caer en la trampa de pretender justificarlo todo, como se oye en algunos púlpitos o se lee en cierta literatura fundamentalista de gran difusión. Difícilmente se puede respaldar un comportamiento claramente inmoral o disculpar una actuación a todas luces equivocada, por muy ilustre que fuera el personaje en cuestión que los protagonizara o por mucha sanción divina que se le pretendiera dar. Este tipo de “labores de salvamento” nunca benefician al texto bíblico en sí ni a los que con tanta pasión salen en su defensa, ya que se manifiesta con ello una evidente inseguridad. Dios no necesita defensores; él es quien defiende a su pueblo. No es en absoluto de recibo proyectar una imagen divina errónea que puede distorsionar por completo la enseñanza suprema de Jesús, ni jugar a la rejudaización o rehebraización —discúlpense estos términos, que no se hallan en el diccionario— de la Iglesia y haciendo entrar con calzador “normas”, “leyes” y “disposiciones sagradas” que ya han sido más que superadas por la vida y la obra del Mesías. Estas cosas hacen de muchas iglesias auténticas sectas, aunque no quieran reconocerlo.
Y desde luego, lo que bajo ningún concepto podemos admitir es esconder la cabeza al más puro estilo de los avestruces cada vez que surge una pregunta o se plantea una dificultad en torno a los treinta y nueve libros del canon hebreo, como si no sucediera nada.
El Antiguo Testamento, en efecto, supone para los lectores cristianos un problema que no podemos obviar. Pero preferimos emplear más bien el vocablo “desafío” por dos razones fundamentales.
La primera, porque los escritos del Antiguo Pacto constituyen la única Palabra de Dios que conoció Jesús y que empleó la primera Iglesia cristiana cuando aún no existía el Nuevo Testamento o estaba en proceso de formación. Es esa Palabra con mayúscula que el autor de Hebreos califica de viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos, como citábamos en el encabezamiento, y que ha servido de fundamento doctrinal y de consolación a millones de creyentes desde los primeros siglos hasta hoy. En ningún credo ni ninguna confesión de fe de la Iglesia cristiana universal se ha rechazado o eliminado de un plumazo; al contrario, siempre se la ha tenido en cuenta para escuchar en ella la voz del Dios Creador y Redentor que habla a su pueblo. Ningún creyente actual que se acerque con la debida reverencia a los libros veterotestamentarios debiera pasar por alto este hecho.
La segunda, porque se trata de una Palabra de Dios vivamente enraizada en un pueblo, unas circunstancias y un mundo que hoy ya no existen, y que ha llegado hasta nosotros por una especial disposición de la Providencia para impulsarnos a leerla, estudiarla y meditarla con la máxima atención y con todos los medios a nuestro alcance.
Aunque no falten quienes se empeñan en negarlo, uno de los más graves y más acuciantes problemas de nuestro mundo evangélico contemporáneo es la imperiosa necesidad de personas bien formadas en las ciencias bíblicas, que no tengan miedo a los avances de la crítica, y que, siempre bajo la dirección del Espíritu Santo, sepan extraer de esas antiguas Escrituras el mensaje fundamental, al mismo tiempo que nos puedan explicar con claridad cómo se fueron gestando esos libros, los procesos a veces muy largos por los que pasaron, los materiales, documentos de base y tradiciones que sus autores (¡Siempre divinamente inspirados, por supuesto! ¡Nunca lo olvidemos!) supieron recopilar y ensamblar de forma magistral hasta sacar a la luz esa obra de arte y patrimonio de la humanidad que es el Antiguo Testamento.
Necesitamos siervos de Dios debidamente instruidos que en los púlpitos y en los estudios bíblicos nos eduquen —sí, es la palabra— para una lectura inteligente y piadosa de estas queridas Escrituras Hebreas que no nos haga rasgarnos las vestiduras ante ciertas historias o declaraciones que aparecen en sus páginas, ni nos predispongan en contra de quienes han consagrado su vida a su estudio científico, ya que sus hallazgos arrojan gran luz sobre aquel mundo tan primitivo, tan confuso en ocasiones, pero en el que Yahveh, el Dios Redentor, quiso revelarse por pura misericordia y por pura Gracia a un pequeño pueblo semibárbaro —¿a quién no embrutece la esclavitud?—, infiel e ingrato.
La lectura del Antiguo Testamento siempre supondrá una gran dificultad mientras no seamos conscientes de que sus capítulos y versículos reflejan una tensión insoportable entre la condición puramente humana (¡un poco demasiado humana a veces!), es decir, caída y rebelde, del antiguo pueblo de Israel, y el Dios que se acerca desde el primer momento para rescatar, para redimir, en una palabra, para salvar. Y esa tensión en ocasiones se decanta por rasgos sublimes, como el relato de la Creación de Génesis 1 o tantos cánticos que aparecen en los Salmos o en los libros de los profetas, en los que Dios (¡y hasta el hombre!) aparecen en toda su grandeza, pero a veces rebaja incluso al propio Dios prestándole palabras y hechos groseramente humanos e incompatibles con lo que sabemos mejor de él a través de Jesús.
Espada de dos filos, leíamos antes. Pues es cierto. La grandeza y la miseria del Antiguo Testamento, de sus a veces discutibles imágenes divinas, de su crudo realismo en relación con sus personajes humanos más destacados, dañan muchas veces al lector, ya lo hemos apuntado. Ningún creyente puede acercarse alegremente a los treinta y nueve libros de la Biblia Hebrea sin ser literalmente sacudido por sus relatos, sus imágenes vitalistas y sus mensajes. De ahí su importancia.
De ahí finalmente el valor que Jesús le atribuía. Y Jesús es la Palabra hecha carne.

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Sobre Juan María Tellería Larrañaga

Juan María Tellería Larrañaga Ha publicado 32 articulos en Lupa.
El pastor Juan María Tellería Larrañaga es en la actualidad profesor y decano del CEIBI (Centro de Investigaciones Bíblicas),Centro Superior de Teología Protestante.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

LAS BENDICIONES POR HACER EL BIEN

POR: UBALDO TEJADA GUERRERO- Analista Global

PREMISAS
(1) si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber:
CONCLUSIONES
(2) haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza” (Romanos 12:20). 

Es interesante el orientalismo "ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza".

EL CONTEXTO
“mas vence (nika – conquista) con el bien el mal” (v. 21). 
Los Griegos asociaban esta palabra, nika, con su diosa Nike. 
Los Romanos tenían una diosa parecida llamada Victoria.  “La idea era que la paz solo podía lograrse a través de la victoria romana sobre sus enemigos
Pablo celebra una victoria nueva sobre el mal; una victoria lograda a través de civilidad y hospitalidad en lugar de fuerza”
Rom 12:17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
Rom 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
Rom 12:19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
Rom 12:20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
Rom 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

OPINIÓN 1
Pablo cita Proverbios 25:21-22 casi exactamente (véase también Hebreos 10:30), pero deja fuera la segunda mitad de 25:22, “Y Jehová te lo pagará” – quizá para evitar que surja cualquier sugerencia que él apoya comportamiento egoísta.
Cuando Pablo dice que demos de comer y beber a nuestros enemigos, utiliza comida y bebida como metáforas para cualquier tipo de ayuda necesaria.  Si viéramos nuestro enemigo tirado en una cuneta, este versículo pide que paremos a ayudarle.
“que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza” (v. 20c).  Hay varias interpretaciones para esta frase, pero gran parte de eruditos concuerda que el que recibe nuestra gracia quedará tan avergonzado por habernos tratado mal que, por eso, podría llegar a ser nuestro amigo.  La mejor manera de conquistar a un enemigo es hacerle nuestro amigo.

OPINION 2
Ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. “Así que si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza” (Romanos 12:20).
Yo no sé exactamente qué es lo que se os ha enseñado particularmente en vuestro estudio de la Biblia, pero me da la impresión de que los occidentales en general piensan que esta expresión encierra una especie de revancha.
El dicho original, sin embargo, proviene de la manera en que el carbón en brasa es transportado de una casa de familia a otra en las ciudades orientales. Una de las mujeres que tiene con ella la piedra del mechero, se levanta temprano y prepara primeramente el fuego, y un muchacho entonces coge el carbón en brasas en una especie de brasero de barro y se lo pone en su cabeza, y va dejando piezas de carbón en brasa en las demás casas de familia.
Esa labor es realmente un placer llevarla a cabo para el muchacho porque en medio del frío del invierno, él se llega a calentar debido a las brasas del carbón que lleva en su cabeza mientras va de casa en casa.
El versículo es una extensión de aquella exhortación que nos dice: “Bendecid a los que os maldicen; haced bien a los que os aborrecen; orad por los que os ultrajan y os persiguen,” una vez que tú amontonas ascuas de fuego sobre su cabeza, puedes bendecirle calentándole en el frío y hacerle mudar de manera de pensar en su corazón, y persuadirle a dejar de lado sus malos caminos contigo.

OPINIÓN 3
“Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza”.
[Ah, bueno, uno dice, acá por fin lo quemo. Pero no, eso es un orientalismo que quiere decir que le vas a entibiar bendiciéndole el corazón.
Nadie logra dejar de tener un enemigo haciéndose su enemigo más todavía.
Pero haciendo algo bueno por el otro, muchas veces la persona desiste de su actitud hostil y se solucionan las cosas.]
 
Además, si uno va a vivir amargado/preocupado/pendiente de todo lo malo que lo rodea y el pecado que lo asedia, nunca va a poner sus ojos en lo que tiene por delante, y va a avanzar muy despacio porque vive distraído con otras cosas, con cosas que no valen la pena, y peleando batallas perdidas porque pagando mal por mal y todo eso no se vence el mal.

CONCLUSIÓN
Romanos 12:14 “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis”. Romanos12: 20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
• “ASCUAS DE FUEGO AMONTONARÁS SOBRE SU CABEZA” – La idea aquí es de hacer el bien a tu enemigo o oponente, y la consecuencia por hacerlo, es posible la bendición de Dios, de que él se redarguye de su conducta, y se arrepienta de su posición y conducta.
Se deshace tu enemigo por la bondad y misericordia de Dios. Otros toman esto de entenderlo como vas a hacerle peor que si vencieres a él. Esta idea es también aquí, por que en el día de juicio delante de Dios, no tiene excusa por su conducta, porque vio la misericordia de Dios por tus acciones de bondad y amor. ¿Cómo que no respondió a mero Dios hablándole?

martes, 18 de septiembre de 2012

LUZ A LAS NACIONES (I)

por: Ubaldo Tejada Guerrero

HACIA EL PENSAMIENTO SOCIAL EVANGÉLICO PERUANO

CONTENIDO

I          Presentación.
II        Introducción.
III      Nuestros Fundamentos.
A.   Nuestra Comunidad Humana y Solidaria.
B.    Nuestro Ideario.
C.    Nuestros Principios.
D.   Nuestra Visión del Perú.
E.    Nuestras Tareas Inmediatas.
IV       Necesidad de una Escuela de Líderes Políticos Evangélicos.

I          PRESENTACIÓN

“¡Levántate pueblo mío! ¡Resplandezca tu luz para que la vean todas las naciones! Porque de ti fluye la gloria del Señor. Tinieblas negras como la noche cubrirán a todos los pueblos de la tierra, pero la gloria del Señor resplandecerá en ti.
Todas las naciones acudirán a tu luz; reyes poderosos vendrán a contemplar sobre ti la gloria del Señor”.
La mira sigue siendo muy estrecha, cuando de participación política de los evangélicos se trata, siempre hemos escuchado en el Perú el ofrecimiento de candidaturas o espacios de los partidos políticos hacen a los líderes evangélicos o de candidatos que buscan el apoyo “de los evangélicos”.
También vemos como algunos pastores procuran sumar adhesiones a ciertos candidatos o partidos, ya sea porque les han ofrecido “beneficios” para los evangélicos o alguna cuota de poder. En este contexto algunos han llegado a hablar de un “partido político evangélico”, idea que gracias a Dios nunca prosperó en el Perú, y como idea ya nadie lo debate.
Si bien como iglesia de Cristo, no tenemos ninguna autoridad sobre nuestros miembros y respetamos las decisiones de cada uno de ellos, dada la inquietud de miles de ciudadanos evangélicos en Perú, y situaciones penosas que la experiencia nos ha dado en las incursiones improvisadas de nuestros hermanos, nos parece oportuno que “Jesús en Acción”, comience a trazar algunas ideas al respecto.
Podemos otorgar el beneficio de la duda y suponer que, tanto los políticos que siguen haciendo ofrecimientos incumplidos, como los pastores que los aceptan, tienen las mejores intenciones y buscan sólo la purificación de la política y el bien común. Tanto unos como otros se equivocan y, en el caso de los pastores, éste error tiene consecuencias fatales para la iglesia y el evangelio.
PREGUNTAS NECESARIAS
¿Está mal que la iglesia se interesa y actúe en los problemas sociales? La respuesta en no.
Las iglesias evangélicas tienen aquí una amplia experiencia y su participación en situaciones de crisis sociales, educación, adicciones, pobreza, marginalidad y defensa de la vida; aún no ha sido valorada en su justa dimensión por el resto de la sociedad peruana.
¿Está mal que un evangélico participe en política? La respuesta es no.
Debemos animar a nuestros hermanos y hermanas a estar presentes en todos los ámbitos de la sociedad con excelencia, entrega y santidad. Esto incluye también el ámbito de la política. Creemos que como iglesias evangélicas no hemos alentado suficientemente a nuestros miembros a una participación política comprometida y responsable. Por diferentes razones históricas y teológicas, en los medios evangélicos latinoamericanos siempre se vio el ámbito de la participación política como algo sucio que debería evitarse. Es tiempo de cambiar nuestra mentalidad.
¿Es cristiano participar en la vida política como iglesia o como “pueblo evangélico”? La respuesta es no.
Primero es una distorsión de la misión de la iglesia. Es misión de la iglesia defender valores como los de la vida, la justicia, la verdad, la igualdad, la dignidad humana o de la santidad de la creación, por mencionar sólo algunos. Cuando lo han hecho, han afectado verdaderamente a la sociedad y en el caso peruano a partir de los 90´, hemos tenido que pagar un alto precio por éstas experiencias.
La lógica de la política es contraria a la lógica del reino de Dios. La política se construye con poder, el reino de Dios se edifica con servicio. La iglesia no está para servirse a sí misma, La transformación jamás se hará desde el poder. Quien quiera afectar a la sociedad en nombre de Jesucristo lo hará desde el servicio y no desde el poder. Ésta diferencia es fundamental para los hermanos en Cristo.
¿Necesitamos evangélicos en política? La respuesta es no.
Es un error si se piensa, que sí sólo el hecho de ser evangélico es suficiente. Lo que se necesita en la política peruana, son hombres y mujeres preparados, capaces, íntegros, honestos, eficientes, con los mismo valores que defendemos, y si tienen un fe en Jesucristo, mucho mejor. Es triste ver líderes evangélicos que caen bajo la seducción del poder y aceptan candidaturas políticas, sin más antecedentes que su ministerio de su iglesia.
Perú no necesita más evangélicos en política, sino mas políticos en el evangelio.
¿Quiénes son los hombres que afectan la historia?
Son aquellos, que no obraron desde el poder político, sino desde la “debilidad” de la entrega, coherencia y la fe. Por supuesto que lo que hicieron tuvo consecuencias políticas en sus naciones, por ejemplo Martin Luther King (EE.UU) o Desmond Tutu (Sud África).
¿A quien abre Dios las puertas de la política?
Las preguntas obligadas son ¿Cuál ha sido su militancia? ¿Cuál ha sido su preparación? Cuál es su proyecto para la transformación social? Generalmente escuchamos a nuestros improvisados hermanos decir: “es una puerta que Dios abre”.
Debemos estar claros, estimados hermanos. Dios no abre las puertas a ineptos y oportunistas con buenas intenciones. Si algún cristiano se ha preparado para el servicio público, ha desarrollado una militancia, tiene un marco ideológico y una vocación política, ese es su campo de acción. Su tierra de misión.
¿A quién abre Dios las puertas del ministerio pastoral?
Si algún cristiano ha recibido el llamado divino al ministerio pastoral y Dios le ha encomendado el cuidado de las vidas, de cualquier partido político, y e ha llamado a servir aun a su enemigos y le ha confiado la iglesia, entendemos que la denominación en la que está enmarcado y sobre todo la guía del Espíritu Santo de Dios, será quienes brinden legitimidad a nuestra decisión personal,
Dado que el valor de su credibilidad, el respeto y aprecio de sus fieles y su rica experiencia ministerial, no es un capital que le pertenece y, por lo tanto, no lo puede negociar, sino encomendar a Dios, omnisciente y todo poderoso. Aquello es pura gracia de Dios derramada sobre su vida para el servicio a la iglesia y a la extensión del reino de Dios.

lunes, 17 de septiembre de 2012

PUNTO DE QUIEBRE - EN LA RECTA FINAL...

De:
Para: "Ubaldo Tejada Guerrero" jesusenaccion46@gmail.com
"Ubaldo Tejada" utguerrero31@yahoo.es
"Jorge L. Ayona Inglis" ayonafamily@gmail.com
 
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Informe:
Inicio del seminario PUNTO DE QUIEBRE: LA VISIÒN DE DIOS PARA UNA NACIÒN   EL PRÒXIMO LUNES 24 DE SEPTIEMBRE. Son SEIS sesiones cada Lunes a partir del 24 de   de septiembre próximo, de 8 pm a 10 pm, y discusiones acerca de temas actuales.  Se solicita a todos una pronta inscripción para conocer la necesidad de materiales.  El Volante adjunto contiene información adicional.
Inscripciones: ESTA SEMANA EN LA ALIANZA CRISTIANA Y MISIONERA, SEDE MIRAFLORES, AV BENAVIDES 1696, MIRAFLORES
HORARIOS:
Mièrcoles 19.09             De  6.30 pm a 10.30 pm
Sábado 22.09                De 5.30 pm a 10 pm
Domingo 23.09             De e 9.45 am a 3.00 pm y de 6.pm a 8.30 pm
DIA DE INICIO DEL SEMINARIO, LUNES 24.09: El seminario empieza puntualmente y se agradece a los que no se hayan inscrito antes inscribirse desde las 6: 30 pm en las instalaciones de la Iglesia
TELÈFONOS:  657-4087; 9999 15 202

ANA RONCAL