Entradas populares

Páginas vistas en total

jueves, 12 de noviembre de 2015

LOS ACONTECIMIENTOS ACTUALES, LA IGLESIA DE CRISTO Y EL CARÁCTER MADURO DE SUS MIEMBROS

 CONVERSATORIO "COLECTIVO CIUDADANO INCLUIR PARA CRECER"- REGIÓN LA LIBERTAD-PERÚ


Resultado de imagen para FOTO DE MARTHA ELVIRA GOICOCHEA DUCLÓS
Martha Elvira Goicochea Duclós
COORDINADORA 

LOS CRISTIANOS Y LA POLÍTICA

Resumen de la presentación del Hno. Víctor Arroyo
(Una manera concreta de recuperar espacios inherentes a la persona).

Factores que permiten la participación de los evangélicos en el escenario  de la política partir de los 90.

1. La diversidad linda con la atomización y fragmentación cuando se trata de participación en procesos electorales.
2. Un movimiento polifacético (Rostros del Protestantismo Latinoamericano - Minez  Bonino)
3. Hasta hace algunas décadas la VISIÓN cristiana solo tenía que ver con la proclamación del evangelio y la evangelización, expresando reparo porque desde ese punto de vista la participación en la agenda pública no formaba parte en la agenda misionera.
4. A partir de los 80 se incrementa el abandono de la abstecionismo  político para dar paso a creciente participación en el espacio público y por tanto en la acción política, vinculándose al ejercicio de ciudadanía comprendiendo que no era incompatible con la misión cristiana sino componente de ella.
5. Este ingreso y aparición forma parte del proceso de transformaciones sociales, políticas y culturales que se han ido gestando en el Perú, acentuándonos en el 70 y 80 que se da un desborde popular que fue reconfigurando la situación del Perú a mediados del siglo XX.
6. José Martos Parra: Se produce una movilización espontánea que cuestionó la autoridad del estado y recurre a estrategias y mecanismos que acrecientan sutilmente nuevas pautas y formas de conductas, valores, actitudes y creencias que se traducen en uno de los mayores cambios de la historia.
7. En la década de los 80 el Perú tenía una población eminentemente urbana, habitando en espacios urbanos por el desplazamiento del campo a la ciudad, más del 30% había fijado residencia en la capital y esto se refleja en todos los campos, incluso en lo religioso, hay desborde en movimientos religiosos. La transformación repercute en medios de socialización demuestra la incapacidad de enfrentar la tecnología, bombardeo implacable de mensajes materiales y espirituales que las viejas estructuras no tienen capacidad de respuesta.
8. Los movimientos revolucionarios inician guerra contra el estado, con daños y pérdidas humanas en 1991 más de la mitad del estado peruano vivía en desesperanza y estado de emergencia. Los dos regímenes de los 80. Si bien es cierto que restablecieron la democracia.  En 1998 (Belaunde y García) no fueron capaces de encontrar fórmulas eficaces para enfrentar la subversión ni escucharon el clamor de un nuevo Perú; siguieron políticas que al inicio de los 90 dejó en crisis. Lo económico ganó predominancia y los partidos políticos fueron puestos en tela de juicio.
9. Al finalizar los 80 el país estaba en crisis y surge un movimiento con un símbolo de eficacia y esperanza, pero no se prestaba atención a lo que verdaderamente ocurre en el  país. Se cuestionaba al estado y va junto al cambio de mentalidad en todas las direcciones donde surgen nuevos actores políticos y esto indica el por qué ahora se reconoce a la sociedad civil y los evangélicos. 
10. Son los ciudadanos evangélicos que tienen un papel en los procesos de consolidación de la democracia y surge una  nueva situación en las que se encuentran  las iglesias evangélicas. Nuevos actores y se articulan nuevas formas de participación porque los diversos componentes se van articulando con las nuevas formas de participación.
11. La sociedad civil y dentro de ellas las iglesias evangélicas tienen un papel preponderante y un peso, pero a su vez esto plantea grandes desafíos porque los ciudadanos evangélicos están ante una nueva situación que merece dar una respuesta y ahí los grandes desafíos que exige una respuesta desde el ámbito pastoral, que exige retos claros desde el marco bíblico teológico, desafíos pastorales y éticos y un dialogo permanente con otros actores porque las comunidades evangélicas más que meros sujetos religiosos son actores sociales insertados en la dinámica civil organizadas de este proceso de cambio.

Las preguntas son:

¿La comunidad evangélica está consciente de este proceso?.
¿La iglesia participa a través de actores o es la participación de la iglesia en su conjunto la que debe participar?

Para algunos sectores es capturar el poder por intereses particulares afirmando que han sido escogidos como instrumentos  dejando de lado que no se debe tomar olvidando que la política tiene que ver con el buen gobierno.

Se debe tener en cuenta ciertas cosas que hacen falta

1. Estar Teológicamente articulados.
2. Ser coherentes técnicamente.
3. Capaces y eficientes políticamente.
4. Ser conscientes de estar éticamente responsables (frontera misionera de la cosa pública o política).
5. Una sólida formación crítica.
6. Una experiencia concreta de servicio al prójimo.
7. Una cultura política mínina.
8. Coherencia entre lo que se dice y hace.

El Analista político Daniel Levy dice opina que para que las comunidades evangélicas reclamen un rol en la vida política de sus países no vale creer ser personas modestas y morales, la política tiene sus propias normas de juego y quienes las ignoren resultan  ser fácil blanco de la manipulación en un sistema corrupto. Para cumplir no basta ser o creer ser honestos y morales, pues si podrían serlo; pero a la larga sin una sólida formación los resultados serían ineficaces llegando a ser ineficaces y tan corruptos como otros.

Vinculando las cuestiones que hay que hacer frente

1. Desafíos en esencia de la participación política: respuesta ética de velar por los semejantes no es optativo es un mandato.
2. La pobreza debe de ser erradicada: Bíblicamente no es inevitable. Los pobres son titulares de una dignidad que debe ser preservada por todos en contra de la tendencia de desvalorizar al pobre; porque la pobreza no quita la imagen y semejanza. Es necesario articular la inclusión social en el proceso.
3. Las desigualdades deben ser evitadas, no forman parte del diseño divino;  como incorporar por ejemplo los principios de la condonación de deuda, el jubileo, el año sabático con la acción política.
4.  La sociedad debe organizarse para ver cómo combatir la pobreza
5 La solidaridad como obligación ética
Estos son elementos para los desafíos que enfrentamos y estos deben llevarnos siempre a la reflexión y vigilancia.

Desafíos: Teóricos y prácticos

1. Hay un vacío en la reflexión política desde la perspectiva evangélica. Aun no hay un soporte sólido lo que trae activismo político
2. Hay mucho de intuición y de voluntarismo en la experiencia política pero aún no hay un soporte teórico sólido, de la actividad política y el activismo político puede devenir estéril y hasta nocivo.
3. Es necesaria la REFLEXIÓN POLITICA Y LA TEOLOGÍA POLITICA entre los evangélicos. En el Perú tiene un largo camino por recorrer estas carencias traen consigo la falta de un proyecto político que supone la formación de equipos interdisciplinarios que elaboren y analicen la realidad y elaboren un programa coherente con los valores del reino de Dios.
4. En el plano de la práctica política, aún hay evangélicos que incursionan con carga alta de ingenuidad y pretenden o no se dan cuenta que hay muchos peligros y tentaciones;  pero no se debe dejar de incorporar el realismo, el poder corrompe y el poder absoluto corrompe totalmente. En este sentido, el peligro es el carácter demoniaco de la política que lleva al oportunismo, clientelismo, beneficio propio, etc. ante lo cual hay que tener cuidado porque es  la posibilidad del lado sombrío de la política y resulta siendo una tremenda insensatez, atar a Dios y ejercer el poder en nombre de Dios y por revelación de El  para pretender atarlo a una ideología en particular.
5. A parte de la política de Jesús y la del Reino de Dios, no hay política cristiana, solo hay ciudadanos  que sirven a Dios y al prójimo en el escenario político.

CONCLUSIONES

1. La presencia evangélica ha tenido que ser empoderada. 
2. La riqueza del debate está en repensar la acción política apostando por una visión unilateral y globalizada o alternativas que nazcan de nuestras propias percepciones desde el reino de Dios y el significado del poder. 
3. Hemos ejercitado el poder pero no hemos aprendido a ir reflexionando sobre la Presencia y Rol de los evangélicos en la política (academia.es).

Lunes, 09 de noviembre 2015


                                                          

No hay comentarios:

Publicar un comentario