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miércoles, 22 de junio de 2011

EVANGÉLICOS Y LATINOAMÉRICA (II)

POR: UBALDO TEJADA GUERRERO – Analista Globalutguerrero31@yahoo.es


“Frank País nació en Santiago de Cuba el 7 de diciembre de 1934 y murió asesinado en la misma ciudad el 30 de julio de 1957, con 23 años. Hijo de un pastor evangélico emigrado de Galicia, Frank fue siempre un miembro fiel en la Primera Iglesia Bautista de Santiago de Cuba. A los 17 años se involucró en tareas políticas y revolucionarias. Quería ver a su país libre de la tiranía que lo gobernaba…..” (“Frank País: Un líder evangélico en la Revolución Cubana”-Editorial CLIE-Cuba)


La Iglesia católica languidece en Europa, sobrevive en África y sufre deserciones en América Latina, tal cual ha revelado el reciente viaje de Benedicto XVI. La que si crece es la Iglesia protestante, y no sólo en África o Latinoamérica. También en China donde en 1949 había 3 millones de católicos y 300.000 protestantes; ahora la proporción es de 14 millones de católicos y 40 millones de protestantes. Son datos de un reciente estudio sociológico realizado por la Universidad Normal del Este de China, en Shanghai.
El protestantismo avanza en América Latina. No hay estadísticas unificadas pero en El Salvador, según una reciente encuesta del IUDOP -instituto dependiente de la jesuita Universidad Centroamericana, donde al menos una de cada 10 personas es protestante.
Los países con mayor población católica de América Latina son Ecuador y Paraguay, donde el 84 por ciento de las personas se define como católicos, seguidos por Venezuela, con el 83 por ciento, Argentina y Colombia, con el 81 por ciento cada uno, México con el 78 por ciento y Perú con el 77 por ciento.

El país con menos gente que se define como católica es Uruguay, con el 51 por ciento.
Hacia el 1961 en la mayoría de los países de a América Latina el protestantismo no superaba el 7% a excepción de Chile, que ya se situaba en un 10% y Haití con cifras un poco más altas. Hacia el 1990 el crecimiento se había acelerado. En países como Chile, Guatemala o Puerto Rico se superaba el 17% de población evangélica y eran más del 10% en todos los países de Centro América. Incluso en Cuba, dos pastores evangélicos integran la Asamblea Nacional, órgano en el cual no participa ningún católico.
En Brasil hacia 1990 se superaba un 20% de evangélicos y en México un 5%. Unos 80 millones de personas se declaraban evangélicas en América Latina en 1990. Los datos que dan los evangélicos son más altos, el 12,4 % en Sudamérica y 19,4 en zona del Caribe.
El contingente evangélico en la Cámara Baja de Brasil ha crecido en los últimos años y en septiembre pasado formó un grupo de presión oficial en el Congreso, el Bloque Evangélico Parlamentario.
Con 26 millones, Brasil es el país con mayor número de evangélicos en América Latina, representando un 15% de la población (9% en 1991). La mayor proporción, no obstante, se encuentra en Guatemala con el 30%. Tal es la presencia de evangélicos en Brasil que su concentración "Marcha para Jesús" en Sao Paulo en 2006 congregó a tres millones de personas, según los organizadores.
El grupo, cuya meta es asegurar que en la política pública se "actúe conforme a los propósitos de Dios y de acuerdo con su palabra", dispone de 58 diputados y tres senadores, de casi 600 legisladores. Hace 10 años, menos de la mitad de esos evangélicos ocupaban oficinas de poder en la capital brasileña.
Mientras en Perú, en las últimas elecciones Presidenciales 2011, pastores y líderes de iglesias y organizaciones evangélicas del Perú se reunieron en las sala del Colegio de Arquitectos del Perú; para brindar su respaldo a la propuesta del grupo político Fuerza 2011, que lideraba la hija del dictador Alberto Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad.
Respaldando el modelo neoliberal, excluyente de las grandes mayorías, expresaron su solidaridad con la candidata Fujimori y resaltaron que no es momento de desandar todo lo alcanzado (crecimiento sin desarrollo humano) y que la representante de Fuerza 2011 es la mejor opción para el desarrollo del Perú.
Finalmente, comprometieron a los evangélicos, haciendo un llamado a los peruanos de todas las confesiones a apoyar la candidatura de Keiko Fujimori para no dar marcha atrás en todos los avances logrados en el plano económico y social. Quien respaldó fue el Pastor Rodolfo González de la iglesia Bethel.
Pero, aunque en Centroamérica la tendencia es pronunciada, los datos también hablan por sí mismos al sur de Panamá. Hasta 1960, en Brasil los protestantes siempre se habían mantenido por debajo del 5%. Pero durante los noventa, la proporción pasó del 9% al 15,4%. Y ahora, con unos 30 millones de evangélicos, los brasileños le disputan a Alemania, Sudáfrica y Nigeria la tercera plaza en el ranking de los países con más protestantes del mundo, liderada por EE UU y Reino Unido.


¿A qué se debe un cambio tan considerable en un continente que durante siglos ha sido aplastantemente católico?
Una nueva iglesia está naciendo en Latinoamérica y el Caribe, que se define como evangélica, popular, comprometida y ecuménica, de un nuevo proyecto para proclamar el Evangelio de Jesucristo, nuestro Señor y Liberador, el rebelde que desafió al imperio, fue crucificado y resucitó al tercer día. Es una experiencia de acompañamiento a las luchas de los sectores populares, a la lucha por la tierra, por el pan, por el techo, por la dignidad, por la alegría, por la paz y la justicia.
En el artículo “La Iglesia Católica lo está pagando caro”, el sociólogo Bernardo Barranco argumenta que con su condena de la Teología de la Liberación- tendencia que predominó en la región durante las décadas del 70 y del 80 “La Iglesia Católica perdió un ascendiente muy fuerte dentro de los sectores populares”. De hecho el Papa condenó en marzo pasado la obra del jesuita salvadoreño Jon Sobrino, uno de los promotores de la teología de la Liberación.
Samuel Rodríguez, director de la mayor organización hispano evangélica de EE UU, la NHCLC, arguye tres motivos: que para el avance de los evangélicos en Latinoamérica y el Caribe; para su conversión "no tienen que cambiar su cultura porque el Evangelio puede entrar con salsa o con mariachis"; que la Iglesia evangélica propone "una relación personal con Dios, sin burocracia religiosa", y que, frente a las dictaduras, "la religión ofreció libertad".
Los evangélicos tienden a una forma de adoración más sencilla, casual y participativa que la católica, centrada en la oración y la Cena del Señor (Eucaristía), en vez de ceremonias elaboradas. Esto -junto al uso de un lenguaje más sencillo- hace que atraigan especialmente a las capas pobres de la población, menos adaptadas a la rigidez litúrgica y doctrinal del catolicismo. Además cada iglesia evangélica forma a sus propios pastores, ofreciendo una posibilidad de promoción social a los fieles.
Esta nueva iglesia tiene como fundador e inspirador a Jesús de Nazaret, Jesucristo. Son una iglesia Cristo céntrica. Se identifican con el pensamiento y la acción de Jesús de Nazaret. Con su Movimiento Popular que como Iglesia Popular desafió al imperio y representó las aspiraciones de los sectores empobrecidos. Luego los poderosos se apoderaron de la institución iglesia y se convirtió en instrumento de dominación ideológica. En Iglesia del sistema patriarcal y feudal. Y frente a esta situación en la iglesia en todas las épocas surgieron profetas que denunciaron las injusticias sociales y llamaron a la conversión.
En una tercera entrega, haremos un análisis de rol político, de los evangélicos en Latinoamérica y el Caribe.

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