Entradas populares

Vistas de página en total

sábado, 4 de junio de 2011

Evangelio con poder… político (2)

Corre el rumor en Lima (desde la época virreinal, Lima es una ciudad de rumores) que el pastor evangélico y ex miembro de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Humberto Lay, postulante a la Alcaldía de Lima en las elecciones de octubre y no su contrincante del APRA, el ex diputado Carlos Roca, es el candidato favorito de Palacio de Gobierno.

Si el rumor fuese cierto, sólo confirmaría el creciente poder político de los evangélicos en la sociedad peruana en los últimos años.

El antecedente cercano es la división dentro del Concilio Nacional Evangélico Peruano (CONEP), creado en 1940 para agrupar a iglesias y congregaciones evangélicas. En 2003 la Alianza Cristiana y Misionera (uno de sus pastores, Carlos García y García, acompañó a Alberto Fujimori como Segundo Vicepresidente de la República desde 1990 hasta el golpe de estado del 05 de abril de 1992), la Iglesia Bíblica Emanuel (fundada por Lay), el Movimiento Misionero Mundial (encabezado por el polémico pastor cubano Rodolfo González), la Misión Cristiana Camino de Vida y otros denominaciones formaron la Unión Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP) por diferencias con el CONEP sobre la relación con la Iglesia Católica y los católicos.

Precisamente, desde 2006 la UNICEP ha mantenido vínculos cercanos y discretos con el Presidente de la República (oí en círculos evangélicos que, gracias a la congresista aprista Mercedes Cabanillas, una evangélica conversa, Su Excelencia “recibió a Cristo en su corazón” o, mejor dicho, profesa creencias evangélicas sin recibir el bautizo) y el APRA. Por ahora, la UNICEP desea que el “Culto de Acción de Gracias” que celebra cada 30 de julio (culto al que ha asistido el Presidente de la República desde el inicio de su mandato) integre las celebraciones oficiales por Fiestas Patrias, adicional al Te Deum católico el día 28.

Asimismo, la UNICEP, el APRA y la congresista evangélica Aida Lazo impulsan el proyecto de Ley de Libertad Religiosa, pendiente de debate en el Congreso, que daría a iglesias y congregaciones evangélicas similares beneficios que la Iglesia Católica.

Ahora nuestra sociedad es plurirreligiosa, el número de evangélicos peruanos aumenta (según el censo de 2007 del Instituto Nacional de Estadística e Informática, equivale al 12% de la población) y sus iglesias o congregaciones buscan competir en poder político con la Iglesia Católica. En Chile los evangélicos apoyaron el golpe de estado del general Augusto Pinochet y él los recompensó en 1976 oficializando el culto evangélico por aniversario patrio.

No todos los evangélicos en el Perú comparten las mismas ideas políticas (democracia o dictadura) o económicas (libre mercado o planificación económica), pero -como en otros países latinoamericanos- su fin último, por razones históricas y criterios teológicos, sería formar un partido político confesional (sólo de evangélicos) antes que apoyar al APRA, Acción Popular o al Partido Popular Cristiano, donde hay católicos.

Créanlo, el poder político evangélico aún tiene mucho campo para crecer.

Por Gian Carlo Orbezo Salas

Fuente: www.larepublica.com.pe

No hay comentarios:

Publicar un comentario